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	<title>Comentarios en: Yo invito, ¿y quién paga?</title>
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	<pubDate>Sun, 27 Jul 2008 05:12:30 +0000</pubDate>
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		<title>Por: Vicente Gutiérrez</title>
		<link>http://revistafast.wordpress.com/2008/04/26/yo-invito-y-quien-paga/#comment-1544</link>
		<dc:creator>Vicente Gutiérrez</dc:creator>
		<pubDate>Sat, 26 Apr 2008 07:50:24 +0000</pubDate>
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		<description>Felicidades, Maribel, por este artículo. Me has llevado a dos cuestiones que quiero compartir con todos:

1º El sistema cultural celebrativo está cambiando. Esto se debe, en gran medida, a la monocultura globalizadora que se va imponiendo a marchas forzadas. Es increíble, pero esta invasión cultural se alimenta de uno de los países con menos tradición cultural del mundo: Estados Unidos. Las despedidas de solteros y/o solteras, los cumpleaños celebrados en los fast-food, el Halloween (fiesta de origen celta disvirtuada por los norteamericanos y que ahora se celebra en cualquier lugar del mundo, incluso en Bangkok, sin saber muy bien qué es lo que se celebra), comidas de empresa, bodas al estilo de Hollywood, etc. etc. 
Es cierto, amiga Maribel, nos estamos vendiendo totalmente y sin ningún tipo de resistencia. Adiós a nuestras tradiciones, a nuestra cultura, a nuestra historia..., adiós, en definitiva, a nuestra identidad, a nosotros mismos. Cuando alguien ya no sabe quién es, es más fácil el decir quién tiene que ser. Triste pero cierto.

2º La responsabilidad social de la que hablas en tu artículo es totalmente cierta. Juan Pablo II lo sentenció en una frase: "Sobre toda propiedad privada grava una hipoteca social" (cf. Mt 25, 31-46). No hay más que añadir.

Gracias, Maribel, por hacernos reflexionar.</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Felicidades, Maribel, por este artículo. Me has llevado a dos cuestiones que quiero compartir con todos:</p>
<p>1º El sistema cultural celebrativo está cambiando. Esto se debe, en gran medida, a la monocultura globalizadora que se va imponiendo a marchas forzadas. Es increíble, pero esta invasión cultural se alimenta de uno de los países con menos tradición cultural del mundo: Estados Unidos. Las despedidas de solteros y/o solteras, los cumpleaños celebrados en los fast-food, el Halloween (fiesta de origen celta disvirtuada por los norteamericanos y que ahora se celebra en cualquier lugar del mundo, incluso en Bangkok, sin saber muy bien qué es lo que se celebra), comidas de empresa, bodas al estilo de Hollywood, etc. etc.<br />
Es cierto, amiga Maribel, nos estamos vendiendo totalmente y sin ningún tipo de resistencia. Adiós a nuestras tradiciones, a nuestra cultura, a nuestra historia&#8230;, adiós, en definitiva, a nuestra identidad, a nosotros mismos. Cuando alguien ya no sabe quién es, es más fácil el decir quién tiene que ser. Triste pero cierto.</p>
<p>2º La responsabilidad social de la que hablas en tu artículo es totalmente cierta. Juan Pablo II lo sentenció en una frase: &#8220;Sobre toda propiedad privada grava una hipoteca social&#8221; (cf. Mt 25, 31-46). No hay más que añadir.</p>
<p>Gracias, Maribel, por hacernos reflexionar.</p>
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