Por José Antonio Rodríguez Conde*
Es un título provocador, sí: ¿apología de Tomás? Pero si Tomás es el incrédulo, el escéptico; el que demandó una prueba para creer, para fiarse (Jn 20, 19-29).
He de reconocer que siempre he sentido una cierta compasión por este discípulo singular. La experiencia de haber compartido con Jesús su vida pública, haber asistido a su muerte y, tres días después, encontrarse con los demás discípulos diciendo que le han visto… uno está tentado a pensar que le habría ocurrido lo mismo que a Tomás. Leer el resto de esta entrada »

Animado por el “espíritu orientador” de los obispos en la
Al hilo de ciertas conversaciones y textos muchas veces me he preguntado: Esto de la autoridad, ¿de qué va? ¿Tiene sentido en el siglo XXI? ¿Vale para algo?
Estuve en la reciente Asamblea de
«Caín dijo a su hermano Abel: “Vamos afuera”. Y cuando estaban en el campo, se lanzó Caín contra su hermano Abel y lo mató. Yahveh dijo a Caín: “¿Dónde está tu hermano Abel?” Contestó éste: “No sé. ¿Soy yo acaso el guarda de mi hermano?”» (Gn 4, 8-9).
Estamos tan aletargados que una noticia así llama la atención por su infrecuencia y por su (por qué no decirlo) vistosidad: un grupo de monjes budistas se enfrenta abiertamente a un régimen opresor. Al poco tiempo, miles de personas apoyan con su presencia la lucha por la libertad. La reacción gubernamental no se hace esperar. Y es que la fe es así.
Querido Poncio:



























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