Bondad y firmeza a la hora de educar

14 11 2009

Por Lilián Carapia*

La bondad y la actitud misericordiosa van de la mano. San Juan Bosco hacía ver a sus religiosos que cuidarán con empeño el poseerlas; Dios les había encomendado el cuidado de los niños de la calle, e insistía en que dichas actitudes son indispensables para un educador. Sólo en la medida en que se es bueno se estará en la capacidad de formar correctamente a otras personas. Desde luego, este criterio vale también para los padres de familia y los formadores de futuros servidores de la comunidad. Leer el resto de esta entrada »





El ateísmo suele ser «un mal de familia»

14 10 2009

Por Lilián Carapia*

AteísmoLa mejor herencia que los padres pueden dar a sus hijos es la fe en Dios. Ésta se logra mediante la educación que da a Dios el lugar que le corresponde, siendo coherentes, viviendo lo que se cree y se enseña. Porque una cosa es decir que creemos en Dios y que lo amamos, y otra es creer en Él y amarlo de veras. Si alguien dice que es católico pero no va a Misa; no frecuenta ninguno de los Sacramentos o vive sin ellos; no ora; no se congrega con los demás miembros de la Iglesia; no hace nada por su prójimo necesitado… ése alguien es incoherente. Y si además es deshonesto, infiel, corrupto o violento; si es una mala influencia para los demás, si abusa de ellos y no tiene la menor intención de enmendarse esa persona vive el ateísmo práctico, que lleva al olvido de los valores. La vida sin Dios (ateísmo), tarde o temprano «pasa la factura». Eso es lo que le está pasando a muchos países. Leer el resto de esta entrada »





Veracidad y amistad en el seno de la familia

28 09 2009

Por Lilián Carapia*

La verdad... funcionaAl descubrir que una persona a la que creía su amiga sentía por ella sólo lástima, Helen Keller le exigió decirle la verdad con estas palabras: «Te amo, no permito que me mientas…». Sirvan para ilustrar lo necesaria que es la verdad a quien ama, y el seno del hogar es el lugar donde el ser humano debe aprender a amar, por tanto, a decir y a vivir en la verdad. Por otra parte, hay que tener presente que « (…) Hay casos en los que el engaño en cuanto tal está permitido e incluso mandado. Por ejemplo, si un criminal nos persigue es lícito engañarlo acerca de nuestro domicilio. Es obligatorio cuando podemos causar un grave daño, físico o moral, a otra persona si decimos la verdad… en este caso, no es falta de caridad engañar, sino es una cariñosa amabilidad. Pero esto lo podemos hacer sólo por medio de nuestra interpretación de una determinada situación, Y no por medio de una mentira.» (Hildebrand). Leer el resto de esta entrada »





El Estado no es capaz de educar como la familia

1 09 2009

Por Lilián Carapia*

Las nuevas estructuras de desarrollo económico y financiero mundial —que no va adelante en condiciones de justicia y promoción del bien común— afectan a todos los ámbitos del quehacer humano, y de manera especial lo resiente la familia. Caritas in Veritate, la nueva encíclica del Magisterio Social del Papa, dedica un pequeño pero importante espacio —los párrafos 43 y 44— a la familia como institución que tiene competencia primordial a la hora de educar en los únicos valores capaces de conducir al género humano al desarrollo integral en la caridad y en la verdad. Leer el resto de esta entrada »





El comunismo no puede dar la felicidad que promete

17 08 2009

Por Lilián Carapia*

Generalmente, los niños que reciben una educación basada en la religiosidad represiva se rebelan contra ella cuando llegan a adultos; esto les ha sucedido tanto a personas ordinarias como a otras que llegaron a ser grandes genios de la pluma y líderes políticos que levantaron a pueblos enteros en contra de Dios. Uno de estos últimos casos es el de Karl Marx: en su niñez recibió la educación represiva de la Iglesia Luterana; años después, cuando ya era un joven, conoció las filosofías de Hegel y Feuerbach, y se valió de ellas para elaborar tesis ateas en las que llamó a la religión «institución opresora», «opio de los pueblos» al servicio del Estado. Finalmente, el Marx adulto se rebeló abiertamente contra Dios, convencido de que la felicidad del hombre no consiste en amarlo a Él, porque Dios destruye los auténticos valores humanos. Para Marx, librarse de Dios es necesario para hacer la revolución y alcanzar una sociedad sin clases, en la que los medios de producción pertenezcan a la comunidad y no al individuo. Leer el resto de esta entrada »





La prostitución no es un trabajo

27 07 2009

Por Lilián Carapia*

Aunque es obvio para muchas personas, es necesario que a otras se les aclare que la prostitución no es un trabajo, como tampoco lo son sus variantes: bailarín/-a de table dance, modelo de materiales pornográficos, etc. Temas como éste son difíciles de tratar, y podría parecer de mal gusto el hacerlo aquí. Se trata de una realidad social que va en aumento porque muchos, si bien no todos los que se dedican a ello, elijen libremente el prostituirse. Hay quienes no quieren saber sobre el asunto porque han obligado a alguna persona a vender su cuerpo; algunos otros porque están involucrados como explotadores o consumidores. Lo más triste es que no faltan los que, diciendo creer en Dios, participan también de este grave mal y no lo ven como algo malo o vergonzoso. Conviene entonces detenerse a reflexionar en el tema de la prostitución. Leer el resto de esta entrada »





«Legitimar» el aborto provocado es lastimar a la humanidad entera

10 06 2009

Por Lilián Carapia*

El problema de determinar si alguien tiene la capacidad de decidir si nace o no nace otra persona no es problema de los católicos. Es verdad que los argumentos religiosos son sólidos a la hora de defender la vida humana, pero aunque no los hubiera o se les quiera ignorar, basta el uso de la razón para darse cuenta de que legitimar el aborto es un crimen que nos afecta a todos, es decir, un crimen de lesa humanidad. Obviamente estamos hablando de ese tipo de aborto que el papa Juan Pablo II definió como: «La eliminación deliberada y directa, como quiera que se realice, de un ser humano en la fase inicial de su existencia, que va de la concepción al nacimiento». Y éste último no es un argumento religioso, aunque lo diga una autoridad religiosa… Leer el resto de esta entrada »





¿Puede el psicoanálisis ateo sanar de sus angustias a la persona?

11 05 2009

Por Lilián Carapia*

No negamos que algunos logros del psicoanálisis constituyen una valiosa ayuda en el auxilio de las complejas realidades que se juegan en la psique, y que cuando los psicoanalistas respetan y promueven la dimensión moral y religiosa de sus pacientes obtienen óptimos resultados. Sin embargo, el psicoanálisis de doctrina y praxis abiertamente atea no tiene nada que ofrecer a la persona que busca colmar su sed infinita de felicidad. Como su objetivo primero es destruir el sentido de trascendencia y de vida ética, esta ideología denigra las relaciones interpersonales; pretende liberar al hombre de supuestas ataduras, pero termina condenándolo a verdaderas esclavitudes: es bien sabido que no puede un ciego guiar a otro ciego… Leer el resto de esta entrada »





¿La verdadera ciencia es atea?

31 03 2009

Por Lilián Carapia*

La verdadera ciencia, la que progresa en el bien, ha aportado grandes favores y le ha resuelto muchos problemas al género humano, y como esto se corresponde con el plan providente de Dios, la Iglesia no se opone a ella: «Cuando la investigación metódica en todos los campos del saber se realiza en forma verdaderamente científica y conforme a las normas de la moral, nunca se opondrá realmente a la fe, porque tanto las cosas profanas como las realidades de la fe tienen su origen en el mismo Dios» (GS 36). Sin embargo, uno de los desafíos de nuestro tiempo es la creciente pérdida de fe en el mundo entero, con sus terribles consecuencias. Son muchos los que participan activamente en la promoción y difusión del ateísmo, y entre ellos, lamentablemente, vemos a un buen número de científicos —profesos del ateísmo cientificista— que parecieran apostar también por la destrucción de la humanidad, colaborando para ello con su saber. Leer el resto de esta entrada »





¿Que muera Dios para que reine el hombre?

14 03 2009

Por Lilián Carapia, hmsp*

Federico Nietzsche es, para algunos, uno de los peores ateos de la historia, y para otros, un crítico como pocos ha habido. Estos últimos sostienen incluso que Nietzsche no era ateo, sino un pensador sesudo que sólo buscaba afirmar la muerte de Dios en la conciencia del hombre de su tiempo. Lo cierto es que se trata de un escritor muy influyente, cuyas obras siguen engendrando ateos y ateísmos entre quienes lo leen sin tomar distancia crítica… Leer el resto de esta entrada »