Oración: ¿verdadera amistad o interés?

17 06 2009

Por María Isabel Montiel*

Con los artículos de Jairo del Agua sobre la oración, parece que ha quedado patente que es un tema que interesa a muchos. A unos nos ha ayudado Jairo con sus aclaraciones y matices sobre la oración de petición, a otros les ha hecho saltar por los aires algunos de sus esquemas, pero la realidad es que todos reconocemos la importancia y la necesidad de orar.

Hay muchas definiciones sobre el concepto de oración, pero una de las que más me gusta, y me parece que da más en el clavo, es ésta de Santa Teresa de Jesús: «A mi parecer, no es otra cosa oración sino tratar de amistad, estando muchas veces tratando a solas con quien sabemos nos ama». Leer el resto de esta entrada »





Perdona a tu pueblo, Señor…

2 04 2009

Por María Isabel Montiel*

«Perdona a tu pueblo, Señor,
perdona a tu pueblo, perdónale Señor.
No estés eternamente enojado,
no estés eternamente enojado,
perdónale Señor»

Así dice una canción que he oído desde niña en este tiempo de Cuaresma. Se cantaba, y se sigue cantando, sobre todo en los Via crucis y en algunas celebraciones de Semana Santa. La verdad es que resulta muy efectista, pero esa letra… No puedo, ni quiero, pensar en un Dios “eternamente enojado”. Dios no está enojado. Le duele el pecado del hombre por el mal que se hace a sí mismo o a sus semejantes, pero Él lo que desea es restaurar el bien en el corazón humano y está siempre dispuesto a perdonar y a ofrecer su misericordia y su amor. Leer el resto de esta entrada »





Cuaresma y conversión

25 02 2009

Por María Isabel Montiel*

Cualquier día, cualquier momento es bueno para la conversión; para hacer balance y comprobar que nuestra vida necesita un cambio. La Iglesia nos propone la Cuaresma como un tiempo propicio para ello, para buscar a Dios con más ahínco y abrirle el corazón. Todo ello nos preparará para vivir el misterio central de la fe cristiana: la pasión, muerte y resurrección de Jesús.

La Cuaresma empieza el Miércoles de Ceniza y en ese día recibimos la ceniza en un acto comunitario, expresando la llamada a la conversión como comunidad cristiana y como Iglesia, además de la nuestra personal. La ceniza, que es la resultante de quemar los ramos usados el Domingo de Ramos del año anterior, está simbolizando que debemos quemar “el hombre viejo”, para dar lugar al “nuevo”, ése que se vuelve a Dios valorando las realidades terrenas, bajo la luz de su Verdad. Leer el resto de esta entrada »





La Eucaristía, ¿rito o resumen de nuestra vida de fe?

19 12 2008

Por Mª Isabel Montiel*

¡Cuánto me entristece no ser siempre consciente de lo que celebro cuando acudo a la Eucaristía! Por eso, las veces que lo hago menos influida por la inercia o la rutina, me cuestiono cómo no disfruto de ese encuentro con Jesús y cómo mi vida apenas cambia después de ello. Me está ayudando un libro que se titula “Con el corazón en ascuas” de Henri J.M. Nouwen (editado por Sal Terrae, 1996), y que recomiendo, para intentar entender todo lo que cada parte de la Misa nos transmite. Leer el resto de esta entrada »





El misterio de la vida. La vida como don

28 09 2008

Por María Isabel Montiel*

El origen de la vida en la Tierra ha sido siempre algo misterioso que el ser humano ha tratado de descifrar desde hace muchos siglos. Para los creyentes, la Creación es obra de Dios, y el libro del Génesis relata cómo fue surgiendo todo de sus manos. Naturalmente, los “días”, serían espacios de millones de años… Según una hipótesis bastante fundada, la vida, es decir, lo biológico, pudo surgir de lo inorgánico cuando se dieron unas determinadas condiciones físicas y se unieron unos elementos concretos, que formaron otros (como los aminoácidos), indispensables para la existencia de células vivas y base de los sencillos seres unicelulares. Éstos irían evolucionando hacia formas cada vez más complejas, dando lugar a las plantas, los animales y por fin, al hombre. Leer el resto de esta entrada »





Testigos, pero no “de cargo”

20 05 2008

Por María Isabel Montiel*

Recordábamos hace muy poco, en el día de Pentecostés, que Jesús envió la fuerza de su Espíritu sobre los discípulos para que fueran sus testigos, en Jerusalén, en Judea, y en toda la tierra. Actualmente, nosotros los cristianos tomamos el relevo y debemos ser testigos de Cristo en el mundo y en la realidad de hoy. Leer el resto de esta entrada »





Yo invito, ¿y quién paga?

26 04 2008

Por María Isabel Montiel*

¡Cómo nos lo pasamos…! Cuando no celebramos un cumpleaños, es un bautizo, cuando no, una primera comunión o una boda; y si no, una despedida de soltero, o que vamos a irnos de vacaciones; o la fiesta de la Primavera o de Halloween, o… La lista sería interminable y me dejaría algo por festejar.

Es bonito que nos reunamos para celebrar acontecimientos alegres de la vida, pero ¿no nos parece que hemos desvirtuado un poco esa alegría? Nos ocupamos más del boato de la celebración que de lo que significa para nosotros, o para quién se ha organizado la fiesta. Leer el resto de esta entrada »





Cristianos ¿comprometidos?

24 02 2008

Por María Isabel Montiel*

Compromiso por la justiciaEl núcleo de la vida cristiana es la fe en Cristo, y aunque la fe no es algo visible o palpable empíricamente, da sentido y una nueva visión de las cosas y de la propia vida. La fe proporciona a los cristianos la razón última y específica de todos sus compromisos (porque podría haber otras personas que realizaran esas mismas tareas, con otra motivación).

Al hablar de cristianos comprometidos ¿no sobraría el adjetivo? Se supone que el sustantivo “cristiano” lleva implícito un compromiso… El verdadero cristiano no sólo confiesa su fe, sino que la traduce en obras coherentes con los valores que profesa. Una fe sin obras podría ser una fe muerta, o una fe falsa. Leer el resto de esta entrada »





Juventud, divino tesoro

26 12 2007

Por María Isabel Montiel*

JóvenesUna frase hecha que suscribiríamos todos, especialmente los que hemos cumplido cierta edad, y que puede interpretarse de diversas formas. En primer lugar, como un reconocimiento a esa etapa de la vida en que se forjan y realizan los proyectos e ilusiones, y en la que la energía propia de los pocos años ayuda a superar las dificultades del camino.

Por otro lado, también podemos darle una versión más espiritual. Utilizando aquí como espiritual el sentido más elemental del término: “lo que va más allá de lo material”. Ya que hay que reconocer que la juventud que tiene ideales, los aplica con más coraje y altruismo, con el fin de mejorar el mundo. Aunque haya excepciones que “suenan” mucho y pueden enturbiar la imagen de la gran mayoría. Este artículo es sobre todo un voto de confianza a los jóvenes, con algún toque de atención, pero no sólo a ellos, sino también a los adultos y a la Iglesia. Leer el resto de esta entrada »





Preparemos su venida

2 12 2007

Por María Isabel Montiel* 

Preparad el camino, el Señor llega¡Cómo pasa el tiempo! Ya estamos casi acabando el año. También el Año Litúrgico se termina, para dar comienzo a otro nuevo con el primer domingo de Adviento. Este tiempo durará las cuatro semanas que preceden a la Navidad, y que nos servirá como preparación para el nacimiento de Jesús. Precisamente la palabra Adviento (del latín “adventus”), significa llegada, y para los cristianos hace referencia a la venida del Señor. Leer el resto de esta entrada »





Un verano con guinda

2 09 2007

Un verano diferente. Por María Isabel Montiel* 

Poner la 'guinda' al veranoPara la mayoría de la gente las vacaciones van tocando a su fin. Y habrá alguien que ya estará saboreando las del próximo año, por eso de que, “de ilusión también se vive”… Muy buena idea. Cuando planeamos cada año las vacaciones de verano pensamos, principalmente, en cosas que el resto del año no podemos hacer: descansar, algún viaje, visitar a la familia, reformar la casa… Porque, bien organizadas, suelen cundir. Leer el resto de esta entrada »





María, creyente esperanzada

14 08 2007

Por María Isabel Montiel*

Maria, modelo y fuente de esperanzaLa Asunción de la Virgen es motivo de fiesta en muchos pueblos de España. En ese día, la Iglesia celebra que María, alguien de nuestra naturaleza humana, ha alcanzado ya la plenitud a la que todos estamos llamados. La devoción mariana está muy arraigada entre nosotros, pero no podemos quedarnos en el sentimentalismo. Esa piedad tiene que ser la vía que nos acerque más a Jesús a través de su Madre. Leer el resto de esta entrada »