El sello de calidad cristiano

5 05 2007

V Domingo de Pascua. Por Vicente Gutiérrez*

Sello de calidadHoy día prácticamente todo puede recibir un sello de calidad, desde un queso hasta un colegio, desde un hotel hasta una página web. El sello de calidad, como su propio nombre indica, sirve para certificar y garantizar que dicho producto, entidad o lo que sea, es de “calidad”. Esta garantía se obtiene tras pasar por ciertos controles que se contrastan con una serie de criterios o indicadores que marcan el grado de calidad. No sé cuándo apareció este sistema ni quién tuvo tan brillante idea, pero lo que sí puedo decir es que el amigo Jesús ya lo utilizó con sus discípulos: “La señal por la que conocerán que sois discípulos míos, será que os amáis unos a otros” (Jn 13, 35). Si el criterio de calidad para los cristianos es el amor su indicador es: “como yo os he amado”. Es cierto que el indicador es bastante alto, tan alto como la Cruz, pero con él se mide nuestro nivel de calidad como cristianos.

Ahora bien, ¿cuántas comunidades denominadas cristianas obtendrían dicho sello de calidad?, ¿cuántos bautizados pasaríamos el control de calidad?, ¿son auténticos los sellos de calidad cristiana que con tanto orgullo muestran diversas instituciones, grupos y personas, presumiendo de ser los “verdaderos cristianos” y condenando al resto? Podemos realizar ritos perfectos, construir bellos templos, utilizar las mejores técnicas de evangelización o realizar las acciones más efectivas a nivel social, pero, si no tenemos amor, nada somos (Cf. I Cor 13,2), y mucho menos cristianos. Bien es cierto que no somos quiénes para juzgar y menos aún para dar o retirar los sellos de calidad cristiana a nadie, pero tod@s sabemos que por mucho sello que imprima el Bautismo si un@ no se abre a su gracia y deja que se desarrolle en su vida, será como un regalo con un bonito envoltorio, pero que se ha quedado sin abrir.

Amaos unos a otros¿Qué nos pasa a los cristianos?, ¿por qué hemos dejado de ser reconocibles? Tal vez sea cierto lo que nos recuerda el Vaticano II al final del número 19 de la Gaudium et Spes donde se nos advierte que en no pocas ocasiones los propios cristianos, con nuestro estilo de vida tan poco evangélico, somos una de las causas del ateísmo actual. Es cierto: podemos llegar a ser signos antievangelizadores, obstaculizadores de la fe, podemos ser de los que ni entran, ni dejan entrar (Mt 23, 23).

Sólo por el amor se nos reconocerá. Un amor nuevo, un amor distinto, un amor entregado, un amor crucificado, un amor dispuesto a morir para que otros vivan, un amor puesto al servicio de l@s demás. Amar como Él nos amó, ese es nuestro sello de calidad, por el que tenemos que esforzarnos día a día personalmente y comunitariamente. Mejoremos nuestra calidad como cristian@s, el mundo necesita de nuestro producto.

* Vicente Gutiérrez es sacerdote, misionero del IEME del grupo de Tailandia

Anuncios

Acciones

Information

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s




A %d blogueros les gusta esto: