¿Recibido?

26 05 2007

Domingo de Pentecostés. Por Vicente Gutiérrez* 

Recibir el EspirituNo sé si alguna vez has escuchado, e incluso utilizado, oraciones al Espíritu Santo como éstas: “Para que el Espíritu promueva caminos de diálogo…”, “que el Espíritu Santo abra sendas de paz…”, “para que el Espíritu no deje de soplar…”. Tal vez así, de primeras, no te resulten extrañas, pero fíjate un poco más. ¿No crees que el Espíritu Santo ya promueve el diálogo, trabaja por la paz, continúa soplando y hace un montón de cosas más sin necesidad de que se las digamos? Yo pienso que sí. Entonces, si Él ya está en ello, ¿qué es lo que falla? No sé, ¿tal vez nosotr@s?

En este domingo de Pentecostés Jesús nos dice: “Recibid el Espíritu Santo” (Jn. 20, 22). Lo que creo firmemente es que el Señor nos envía el Espíritu Santo, pero lo que no tengo tan claro es que realmente le recibamos.

Para recibir al Espíritu debemos abrirle nuestras puertas. Él es tan respetuoso con nuestra libertad, la valora tanto, que nunca nos va a forzar ni a obligar a que le recibamos. Esperará en la entrada de nuestras vidas hasta que nosotr@s le invitemos a pasar. Y, una vez dentro, le podemos permitir que se mueva por nuestra vida con total libertad o le podemos sentar en una silla y decirle: “¡De ahí no te muevas!”.

En relación con este “recibid” se han creado monopolios sobre el Espíritu Santo. Existen ciertas instituciones y personas capaces de garantizar que controlan totalmente al Espíritu Santo y se dedican a lanzar afirmaciones categóricas utilizando Su firma. Además se han autoinvestido con el poder de determinar dónde y con quién actúa el Espíritu Santo. Esto resulta peligroso ya que, mientras Él permanece amordazado y maniatado, “otr@s” dicen actuar en Su nombre. ¿No será éste el pecado contra el Espíritu que Jesús nos decía (Mt. 12, 31-32)? El utilizar el nombre del Espíritu Santo para autorizar decisiones, palabras y acciones o para sostener y justificar ciertos poderes resulta temeroso y perjudicial, tanto para aquellas personas que así lo afirman como para aquellas otras sobre las que recaen sus consecuencias. Aquellas acciones del Espíritu Santo que no sirvan para humanizar, sanar y liberar serán disfraces para ocultar las verdaderas razones por las que se actúa de una determinada forma.

El Espíritu Santo, siempre que actúa con total libertad, resulta sorprendente y maravilloso. Embarcarse con Él es una aventura porque nunca sabrás dónde te llevará ni lo que descubrirás. Permitirle que comparta contigo el timón de tu vida supone cerrar los ojos, deplegar velas y que sople hacia donde quiera.

¡VEN, ESPÍRITU SANTO!
LLENA LOS CORAZONES DE TUS FIELES
Y ENCIENDE EN ELLOS EL FUEGO DE TU AMOR

* Vicente Gutiérrez es sacerdote, misionero del IEME del grupo de Tailandia

Anuncios

Acciones

Information

3 responses

27 05 2007
maría jesús

Ciertamente es una aventura, cuando abres la puerta y dejas que se cuele. Si además le dejas que de verdad comparta lo que tienes y le das sitio… cambia las estructuras de tu pensamiento y corazón.
Cuando estás de estancamiento… remueve y a veces, te descoloca… pero el aire del Espíritu es así y te pone donde tienes que estar, aunque tú no pienses en que fuese ese sitio el tuyo….
Recibir el Espíritu y compartirlo… también va más allá del sentimiento y se hace unas realidades… entonces puedes proclamar junto con tantos: “lo que hemos visto y oído acerca de la Palabra….” que nos narra Juan en su carta. En fin, que es una pasada y qué pena quien no lo reciba… se lo pierde…. un abrazo

27 05 2007
Vicente

Amiga María Jesús:
Por tus palabras se nota que eres una mujer de espíritu ya que hablas desde la experiencia de alguien que es movida por el Espíritu. Te agradezco que lo hayas compartido con nosotros ya que, como bien dices, a eso nos impulsa cuando le recibimos: A proclamar su grandeza en nuestras vidas.
Un saludo.

12 09 2007
TAILANDES

Tuco, es sorprendente hablar de ‘Libertad’. Pero la fe tiene todo su sentido cuando se habla de ‘la fe del Espíritu’, y es que el contexto de ‘Libertad’ es muy complejo en esta nuestra vida. Vivir y practicar la libertad es una base más complicada que la de la torre de Babel. Pero la inspiración del Espíritu nos anima.
¿O no?
La misericordia es una actitud que nos ayuda a entender la libertad……

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s




A %d blogueros les gusta esto: