«África no sólo llora, también ríe y baila»

21 06 2008

Entrevista a José Carlos Rodríguez, misionero y colaborador de FAST

José Carlos Rodriguez SotoFue misionero durante décadas en el norte de Uganda. Una zona peligrosa, donde la guerrilla siempre está al acecho. Con la guerrilla llegó a mediar. Para salvar de sus garras a los niños-soldado. Ahora, en España, José Carlos Rodríguez Soto trabaja en el gabinete de comunicación de Caritas española. Pero no puede olvidar lo vivido. Porque “África es una droga”. Y lo ha plasmado en “Hierba alta. Historias de paz y sufrimiento en el norte de Uganda” (editorial Mundo Negro). Asegura que su África “no sólo llora, sino que también ríe y baila” y pide a la Iglesia española que “deje de mirarse al ombligo”.

El libro sobre una “guerra olvidada”

El autor de este libro, el periodista José Carlos Rodríguez Soto, fue misionero comboniano en el norte de Uganda, donde en 1986 empezó una de las guerras más destructivas del continente africano. En 2002 empezó a escribir un diario personal, un material que ha utilizado para redactar las páginas de su libro. Una experiencia personal, sobre todo en lo que se refiere a iniciativas de paz y mediación en las que participó activamente.

“El libro es sólo un pequeño resumen de los 18 años que viví en zona de guerra. Una de las guerras olvidadas, para la que no hay sitio casi nunca en los medios de comunicación occidentales, a pesar de que arrastra ya más de 120.000 muertos”, explica. Pero quizás lo que más le duele a José Carlos son los “40.000 niños secuestrados por la guerrilla del norte de Uganda, dirigida por el lunático Joseph Kony”. Y es que, a su juicio, lo que late en el fondo de este silencio es que “para los medios, la vida humana no tiene igual valor en todas partes”.

Una guerra, la del norte de Uganda que, según José Carlos, está en una situación de impasse: “En estos momentos, no hay ni guerra ni paz. Hubo negociaciones, que llegaron a un acuerdo, pero Joseph Kony no se presentó a firmar la paz y sigue adelante con su guerra”.

Una situación en la que los peor parados son los niños: “La guerrilla lo destruye todo por donde pasa y se lleva a los más pequeños. Las niñas, para esclavas sexuales. Y los niños, para soldados. A los niños, los obligan a cometer atrocidades contra sus propias familias para romper el vínculo”.

José Carlos lamenta esta impunidad de los “señores de la guerra” y denuncia que la guerrilla ugandesa recibe una cuantiosa financiación del Gobiernos islamista de Jartum, que “hace la guerra por personas interpuestas”.Además, la guerrilla de Kony presenta, a su juicio, “tintes de secta fanática armada, que siembra el terror y hace la vida insoportable”.

Mediación en el conflicto

En el libro, José Carlos cuenta cómo llegó a ejercer de mediador entre el Gobierno de Uganda y la guerrilla y asegura que “en Uganda, la Iglesia lleva años mediando”. ¿Debería hacer lo mismo la Iglesia española con la banda terrorista ETA? “Las situaciones son diferentes y es difícil aplicar aquí los esquemas de allí”, dice. Lo que sí tiene claro es que “tanto la Iglesia como la sociedad españolas tienen mucho que aprender de África”. Porque los africanos “lo hacen todo por la reconciliación”. Por eso, “no buscan la eliminación del enemigo”. Es decir, se basan “en la justicia restaurativa, que está más cerca del Evangelio que la simple justicia punitiva”. En cambio, como dice el autor, “aquí oigo hablar poco de reconciliación, que es una categoría africana que tendríamos que recuperar”.

África también baila

Para José Carlos, el silencio mediático se inscribe en un silencio generalizado sobre África. “De todo lo que sucede en África, en España sólo interesa lo que pasa en los países desde los que nos llegan las pateras, especialmente, en estos momentos, Senegal, Nueva Guinea o Mauritania. Lo demás queda en el olvido más total”.

Y, sin embargo, “África no es solo la que llora, sino también la que ríe, goza y baila. La gente allí tiene más ganas de vivir que aquí, porque, además, en África no hay términos medios”. Como a todos los misioneros, José Carlos lleva a África metida en sus entrañas: “África es un veneno que se te mete dentro. Es casi como una droga”.

Por eso y por otras muchas cosas, José Carlos está convencido de que “África tiene futuro”. Aunque, a corto plazo, “la emigración va a seguir, porque cada vez viven peor”. Entre otras cosas, porque muchos africanos abandonaron el campo y se hacinan en grandes urbes “donde la comida ya no se cultiva y tienen que comprarla. Y la comida está cada día más cara”. A eso se une el impacto de la televisión. “Cuando ven las maravillas de la tele, se dicen: ‘A mí también me gustaría vivir así’”. Y se lanzan al mar en sus frágiles pateras. “Emigran los pobres, pero no los más pobres”, dice José Carlos.

La Iglesia en España

“Veo en los barrios y en las comunidades, una Iglesia comprometida, seria y consecuente. Pero también veo una iglesia demasiado centrada en sí misma y que se mira demasiado al ombligo”, explica José Carlos.
Y reconoce que España es un país de tradición misionera, pero “ahora, la misión debería ser una camino de ida y vuelta”. Un camino como el suyo, misionero de ida y vuelta, pero con el corazón siempre en África.

(Fuente: Religión Digital, 7/06/2008)

Más información:

Puedes ver la entrevista en el siguiente vídeo:

Anuncios

Acciones

Information

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s




A %d blogueros les gusta esto: