El mejor cine espiritual de 2008

14 01 2009

Por Peio Sánchez*

Interesados por la riqueza formal de las películas esta selección se realiza atendiendo especialmente al valor espiritual. Así desde una perspectiva predominantemente antropológica deseamos señalar aquel cine que plantea las preguntas fundamentales y ofrece propuestas que se abren al misterio del Dios que acompaña los caminos de los seres humanos. Desde aquí la lista se configura intentando recoger títulos de referencia espiritual tanto del cine comercial como del cine más contemplativo y en ocasiones marginal. En tiempos donde las películas, en muchas ocasiones, se ven en casa, quiere ser una recomendación para recuperar títulos que merecen ser conocidos. Dentro de la inmensa producción audiovisual, y habida cuenta de que a nuestras pantallas solamente llegan, a veces bastante tarde, algunos de los títulos de interés espiritual, pensamos que esta selección es especialmente adecuada como oferta de programación para el diálogo en grupos, cineforums o dinámicas de profundización. Las seleccionadas han sido estrenadas entre nosotros durante el año 2008 aunque algunas de ellas son originales de años anteriores.

1. Alexandra (Aleksandra, 2007), de Alexandr Sokurov

images/stories/imagenes_articulos/peliculas/alexandra/alexandra_0.jpgUna obra maestra de uno de los grandes. En ella se narra, sobre un trasfondo social y político, la visita de una abuela rusa (brillantemente interpretada por la cantante de ópera Galina Vishnevskaya ), a su nieto, oficial en un campamento del ejército ruso en la República de Chechenia.

Película de paso lento y mirada interior describe el acercamiento de las personas más allá de las guerras de intereses. Una anciana rusa que entabla amistad con las mujeres chechenas, desde una relación nacida del fondo de la humanidad común, y que ejerce de madre de su nieto Denis y de los jóvenes soldados rudos que han olvidado las cosas esenciales por las que vivir.

Canto a la cordura contemplativa de la verdad del ser humano, se presenta como un camino de conversión hacia el otro más allá de las diferencias y donde la oración marca la senda del origen común que tanta veces olvidamos. El recorrido de Alexandra será un itinerario de vuelta a la verdad profunda de lo humano, único lugar desde el que se pueden superar los conflictos.

2. El Intercambio (Changeling, 2008), de Clint Eastwood

images/stories/imagenes_articulos/peliculas/el intercambio/el intercambio_0.jpgPelícula de culminación, casi de testamento fílmico, del gran Clint Eastwood . Después de la hondura pesimista de Sin Perdón (1992), Mystic River (2003) o Millon Dollar Baby (2004), su cámara vuelve a retratar el lado más sórdido de la naturaleza humana, en este caso de un asesino de niños.

Basada en el hecho real de la lucha de una joven madre soltera, Christine Collins , que se enfrenta al gobierno despótico y corrupto de la ciudad de Los Ángeles en el año 1928, cuando busca a su hijo Walter desaparecido misteriosamente. El guión de Michael Straczynski recoge de los archivos de la ciudad los pormenores del caso. Allí se encuentran decenas de miles de páginas con los informes sobre este asunto y las sesiones del Consejo Municipal de Bienestar Social a finales de los años veinte. Filmada con gran sobriedad narrativa, con una cámara que mantiene la tensión a la vez que describe a los personajes, interpretada por actores en plena madurez como Angelina Jolie , John Malkovich y Jeffrey Donovan .

Los temas espirituales son el implícito fundamental: el sentido de la esperanza, la posibilidad de la condenación, la iglesia como memoria social de la justicia y protección de los débiles, la vida eterna y el coraje para vivir. Las tensiones humanas que siempre han estado en el cine de Eastwood por fin encuentran la esperanza que recibe un homenaje en el final del film. Una espera probada en la oscuridad, resistente en el dolor y capaz de abrirse a la compasión por los otros .

3. Lars y una Chica de Verdad (Lars and the Real Girl, 2007), de Craig Gillespie

images/stories/imagenes_articulos/peliculas/lars y una chica de verdad/lars-y-una-chica_0.jpgEl cine independiente de EEUU frecuentemente nos ofrece gratas sorpresas. Esta película que se inicia como comedia y culmina como drama es una pequeña joya muy recomendable. En ella extrañamente casi todos los personajes intentan ser buena gente, y no hay un malvado en nómina.

Se nos cuenta la historia de un joven con dificultades de relación que compra una muñeca hinchable para comunicarse superando así la timidez. La terapeuta que acompañará su caso aconseja a la familia y al entorno que le sigan la corriente y que dejen que su delirio evolucione. Lo que da lugar a una interesante y personal revolución.

Se trata de una película sobre la comunicación y el crecimiento humano que abordando la propia historia convierte los límites en posibilidades. A través de la muñeca se va produciendo una serie de cambios donde no sólo el protagonista sino cada uno de los personajes aprende a sacar lo mejor de sí hacia los otros a la vez que afrontan su propia biografía.

Además ofrece una visión de la fe en Jesucristo y de la Iglesia muy positiva. Así vemos como la fe ayuda a crecer en confianza y a dar sentido a la vida mientras que la comunidad cristiana se convierte en lugar de ayuda y acogida. Una película recomendable también para acompañar reflexivamente procesos psicológicos y espirituales.

4. Bella (2006), de Alejandro Gomez Monteverde

images/stories/imagenes_articulos/peliculas/bella/bella00.jpgDesde la iniciativa de una productora fundada por el actor mexicano Eduardo Verástegui tras un giro en su vida que supone una renovación de su fe, quiere ser una propuesta de los valores cristianos de la familia y la vida presentada de forma amable.

Con una realización sencilla, alejada de grandes pretensiones, pero con una forma de hacer cine actual y efectista, la película ha funcionado entre el público y supone una confirmación de la necesidad de mensajes espirituales en la pantalla.

La confluencia de un futbolista de éxito que ve truncada su carrera y ahora ejerce de jefe de cocina en el restaurante de su hermano y de una joven a la que se le tuercen sus planes ya que es despedida y además se encuentra embarazada, marca una narración sobre la reconciliación desde la apertura al otro y la búsqueda del sentido de la vida.

Superando tanto el moralismo como el didactismo, la película presenta de forma implícita el valor trascendente de la vida como espacio desde el cual reconstruir la existencia . A pesar de la sencillez de la realización y las limitaciones en la interpretación el resultado es muy digno y se convierte en una experiencia ejemplar de la comunicación audiovisual de los valores espirituales.

5. La Escafandra y la Mariposa (Le Scaphandre et le Papillon, 2007), de Julian Schnabel

images/stories/imagenes_articulos/peliculas/la escafandra y la mariposa/escafandra-y-mariposa_0.jpgInspirada en la novela “La escafandra y la mariposa” escrita por Jean Dominique Bauby como consecuencia de un accidente cerebral que le deja aislado del mundo exterior y con el parpadeo del ojo izquierdo como único medio de comunicación. En estas dramáticas condiciones el antiguo redactar jefe de la revista Elle hace una recorrido por su vida y mira al futuro intentando volar.

La presentación visual del texto por Schnabel es un ejemplo muy significativa de las posibilidades de la imagen para mostrar las vivencias interiores . Incluso cuando las palabras son escasas las imágenes abren nuevas posibilidades. Película no directamente religiosa, presenta, sin embargo, el valor de la fe en distintos personajes femeninos que van rodeando al enfermo protagonista, ofreciendo su ayuda, sus cuidados y apoyando su lucha.

Poblada de símbolos de trascendencia (el cielo, el azul infinito, el vuelo de la cámara, los rostros que trasparentan la bondad, las subidas del abismo, el deshielo,…) nos presenta la decisión de un ser humano por vivir, por resistir en una vida radicalmente precaria y dependiente. Dónde los otros pasan de ser competidores o sujetos heridos por la propia ambigüedad a ser colaboradores en la lucha por una vida de plenitud cuando la objetividad impone los límites.

Cuando la indigencia se convierte en supervivencia no sólo resta calidad sino que inspira fortaleza y posibilidad de una nueva y extraña felicidad, más reconciliada y verdadera que la vida normal hecha de empeños y aspiraciones frecuentemente construidos sobre lo efímero. El ser humano está traspasado por una lógica distinta que le coloca ante una vida que es más don que conquista , más acogida del misterio que control racional de su propia muerte.

6. La Ola (Die Welle, 2008), de Dennis Gansel

images/stories/imagenes_articulos/peliculas/la ola/la ola_0.jpgSe trata de una película que plantea directamente el problema del origen del mal y la trasmisión social del mismo . Nos recuerda como a veces un cine de la trasdescendencia se convierte en un aviso para todos ya que nos recuerda la vulnerabilidad de la bondad y los mecanismos sociales de la implantación del mal.

Basada en un hecho real adaptado por Dennis Gansel a la Alemania actual. Se trata del experimento que realizó en otoño de 1967 Ron Jones en un instituto de California para intentar explicar el origen de los regímenes autocráticos. El director -recordemos Napola (2004)- elabora esta ficción situándola en el contexto de la juventud alemana contemporánea y construyendo un nuevo final. Realizada con gran soltura resalta la atmósfera del grupo y cuenta con unas espléndidas interpretaciones de jóvenes actores alemanes y el muy creíble de Jürgen Vogel en el papel de profesor convertido en líder-conductor.

Tomando como base la obra homónima de Morton Rhue , la reflexión que ofrece el film nos permite reconocer las bases antropológicas de la violencia totalitaria nacida de la insatisfacción personal, el deseo de seguridad y la afirmación del grupo cerrado frente a los otros comprendidos como enemigos. Desde aquí la libertad aparece como un dimensión vulnerable que tiende a hipotecarse en función del sentido de pertenencia exclusivista y no como una disposición hacia el proyecto del amor. En esta línea resultan interesantes especialmente interesantes aquellos personajes que son los primeros en detectar la invasión del grupo en la perspectiva personal y como se produce el condicionamiento de las relaciones.

Reflexión sobre el mal culpable sin tapujos, donde lo preocupante es la naturalidad con la que se desencadena el proceso y como el ser humano necesita una lucidez acompañada para salir de este perverso mecanismo que sigue siendo una amenaza. Nuevamente la trasdescendencia se convierte en un indicador de la trascendencia.

7. Ahora o Nunca (The Bucket List, 2007), de Rob Reiner

images/stories/imagenes_articulos/peliculas/ahora o nunca/ahoraonunca_8.jpgA pesar de algunas limitaciones del guión que colocan la narración al borde de sucumbir en el folleto turístico, las magníficas actuaciones de Jack Nicholson (Edward Colle) y de Morgan Freeman (Carter Chambers) y la profundidad de la dramática planteada nos ubican ante una película notable desde el punto de vista espiritual.

En ella se narra un itinerario, que tiene como motivación el cumplimiento de una lista de deseos antes de morir, de dos amigos que se conocen en el hospital afrontando en común la noticia de su próxima muerte. Elaborada desde el contraste interpretativo de caracteres y posicionamientos ante la vida es una magnífica reflexión sobre la amistad, la fe en Dios y la esperanza en el más allá .

La presencia de algunas secuencias memorables desde el punto de vista espiritual como el diálogo en el avión sobre la existencia o no de Dios y la reflexión de Edward en el funeral de su amigo son una muestran de hasta que punto en el cine comercial se presentan referencias de sentido lúcidas y significativas.

No deja de ser frecuente que precisamente ante la muerte se planteen los grandes interrogantes y desde aquí la búsqueda de sentido que dispone la conciencia al misterio de recibir lo que ella mismo no se puede ofrecer. Recordemos en esta línea películas como La Vida (2001) Jean-Pierre Améris , Mi Vida sin Mí (2003) de Isabel Coixet o la más reciente Conversaciones con mi Jardinero (2007) de Jean Becker .

8. La Banda nos Visita (Bikur Ha-Tizmoret, 2007), de Eran Kolirin

images/stories/imagenes_articulos/peliculas/la banda nos visita/la-banda-nos-visita_0.jpgUna película entrañable con un hondo sentido de la humanidad. Una vez más el cine pone puentes donde las armas siembran de muerte y destrucción a los pueblos. El novel israelí Eran Kolirin nos presenta esta historia donde una modesta banda de música de la policía egipcia aparece en una pequeña y aislada localidad de Israel después de haberse perdido, siendo olvidados por su embajada, mientras se dirigían a dar un concierto protocolario. Allí son acogidos por los habitantes del pueblo que más allá de los prejuicios y las diferencias comparten con ellos sus vidas y lo poco que tienen.

La banda en sus personajes presenta un microcosmos de distintas actitudes ante la vida que nos recuerdan en alguna forma a Ensayo de Orquesta (1979) de Federico Fellini . La convivencia intercultural entre los músicos árabes y los lugareños israelíes plantea como en el fondo todos los seres humanos nos enfrentamos a las mismas cuestiones y tenemos los mismos deseos.

La autenticidad de los personajes nos coloca ante una bondad que expresa la dignidad y la responsabilidad personal mucho más allá de lo que las leyes o los conflictos políticos y étnicos parecen declarar. En los pliegues profundos del alma, especialmente del comandante Tewfiq (genial Sasson Gabai ) y de Dina (Ronit Elkabetz ) la regente de un bar de carretera, descubrimos como a pesar de los fracasos aparece la compasión y la acogida mutua mucho más profunda que el encuentro sexual inmediato.

Llena del humor de los clásicos, especialmente nos recuerda Jacques Tati , nos muestra hasta que punto la sonrisa de la comedia es capaz de mostrar el bien que se esconde en medio de la tragedia de una vida cargada de limitaciones. A veces son los personajes hieráticos los que mejor muestran el alma, como decía de sus modelos Robert Bresson .

9. Cien Clavos (Centochiodi, 2007), de Ermanno Olmi

/images/stories/imagenes_articulos/peliculas/cien clavos/cien_clavos_0.jpgNo es frecuente en el cine europeo una trayectoria tan militantemente cristiana como la de Ermanno Olmi . El Árbol de los Zuecos (1978), La Leyenda del Santo Bebedor (1988) o la más cercana El Oficio de las Armas (2001) son una muestra de la trayectoria espiritual de este maestro.

La experiencia de una larga y limitadora enfermedad y probablemente una serie de decepciones con la cultura y la Iglesia italiana han generado esta película que posee elementos de gran interés al lado de notables lagunas.

Olmi desea volver sobre la figura de Jesús como portador de sentido y de esperanza para la vida concreta del hombre de hoy. Para ello no se lanza a realizar a lo Mel Gibson una representación de Jesús sino que elabora el guión de una figura crística. Así un joven profesor de filosofía abandona y crucifica los libros para volverse a la vida sencilla y libre de los campesinos pobres que habitan en un reducto de las orillas del Po.

La película muestra con elementos centrales del mensaje de Jesús como la mesa compartida o las parábolas del Reino y presenta un sutil mensaje pascual para los espectadores escrutadores capaces de ver la resurrección donde otros no la reconocen. Además incorpora cuestiones actuales como la sensibilidad ecológica y la solidaridad con los pobres que trasponen fielmente contenidos del Evangelio.

Sin embargo, no parece ni ponderada ni justa la crítica de Olmi a la cultura, las religiones y directamente a la Iglesia representada en el viejo sacerdote bibliotecario al que no termina de perdonar. El tono de ajuste de cuentas desmerece la verdad de una crítica que con más serenidad hubiera sido mucho más ajustada y eficaz haciendo ganar validez y hondura al guión.

Sin embargo, y porque frecuentemente es así en las películas que tratan directamente sobre la figura de Jesús, los aciertos van acompañados de los límites. Y queremos hacer notar que probablemente esta propuesta de Olmi ganará prestigio con los años, que relativizarán sus salidas de tono, para resaltar las subrayados de una figura crística sin duda muy sugerente.

10. Cometas en el Cielo (The Kite Runner, 2007), de Marc Forster

images/stories/imagenes_articulos/peliculas/cometas en el cielo/cometas-en-el-cielo_0.jpgBasada en el best-seller de Khaled Hosseini , la película se inicia en San Francisco donde Amir acaba de publicar su primera novela. En ese momento recibe una carta desde Pakistán que le recuerda una dolorosa traición. Entonces volvemos al Afganistán de 1978, a su propia infancia, que se desarrolla feliz como hijo de una rica familia pastún. Allí cuenta con la amistad del leal Hassan, hijo de un sirviente de su padre, de etnia hazara. Los amigos viven su encuentro jugando con las cometas al viento y ayudándose uno al otro. Sin embargo, el choque con el fundamentalismo y la debilidad interesada del joven pastún les separarán y solamente años después el fiel Hassan pide ayuda confiando en su antiguo amigo.

La película aborda muy directamente el riesgo del fundamentalismo talibán pero a la vez reivindica el sentido de la amistad y desde ahí la recuperación de la experiencia de Dios. Las cometas al vuelto son un símbolo elocuente de cómo la búsqueda de Dios reúne a los hombres y los ubica ante los mejor de sí mismos. A pesar de algunas subtramas precipitadamente resueltas como la vuelta a Afganistán y otras excesivamente desarrolladas como el proceso de noviazgo de Amir la narración funciona a pesar de sobrarle metraje.

En la presentación de este film a los jóvenes participantes en la Semana del Cine Espiritual ha resultado un destacable éxito ya que llega bien al público y permite un debate posterior enriquecedor donde se plantea la relación de amistad entre las personas, los pueblos y las religiones así como la prevención del fundamentalismo.

(Fuente: Cinemanet.info)

* Peio Sánchez es sacerdote y teólogo, miembro de las comunidades Adsis, profesor de Teología en Barcelona, y director del Departamento de Cine de la Delegación de Medios de Comunicación del Arzobispado de Barcelona. También es director de la Semana del Cine Espiritual de Barcelona.

Anuncios

Acciones

Information

3 responses

16 05 2009
emma boliart

Me gustaria que me enviarais las películas más recientes con base a la espiritualidad

27 10 2009
Centro Unity

Estamos proponiendo iniciar un espacio para desarrollar encuentros de Cine que nos den la posibilidad de trabajar con la muestra en procesos de transformacion personal… me gustaria me enviaran titulos de peliculas con base espiritual..
Miles de gracias.

21 01 2010
Lo mejor del cine espiritual en 2009 « Fe, Arte, Solidaridad… y Tú

[…] El mejor cine espiritual de 2008 […]

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s




A %d blogueros les gusta esto: