El Espíritu de los sueños

22 06 2009

Por Laura Romo*

Mi mejor amigo, conociendo mi condición de soñadora activa (despierta y dormida), me regaló por mi cumpleaños el libro El Espíritu de los sueños de Anselm Grün. Por las mañanas al despertar, soy capaz de recordar los sueños que he tenido durante la noche. Mucha gente habla de comprar libros relacionados con la interpretación de los sueños pero nunca se me había ocurrido analizarlos, yo simplemente los recuerdo, los cuento y me dispongo a empezar la actividad del día sin darles significado ni importancia.

Como dice el autor, las pasiones y las emociones que nos afectan durante el día influyen en los sueños. Hay sueños que se repiten, otros que te producen angustia e incluso te hacen despertar llorando, o emocionada, alegre, inquieta, confiada… Pueden tener diversos efectos, negativos si producen miedo o angustia, o terapéutico si es un efecto positivo… Los sueños invaden tus pensamientos y tus sentimientos, incluso tu cuerpo, e influyen en tu estado anímico y físico a lo largo del día. En lo sueños se crean situaciones surrealistas en las que aparecen personas conocidas, diálogos que nunca te imaginarías que pudieran producirse, acciones… Y todo ese lenguaje de imágenes y símbolos nos está queriendo decir algo, nos transmiten un mensaje que hay que aprender poco a poco a analizar.

Cuando pensaba sobre la influencia de Dios en lo sueños, me acordaba de mi oración preferida, el Padrenuestro, y de una frase en concreto, “Hágase tu voluntad”. Porque en los sueños aflora esa parte que conocemos como el inconsciente, la parte que no controlamos, pero que es parte activa en nuestra vida interior, y gracias a la cual podemos analizar aspectos de nuestra personalidad y de nuestras preocupaciones o alegrías sin que medien nuestros intereses. En esto me acordaba mucho de esta oración, en dejarle hacer a Él, en aprender a ponernos en sus manos…

Cuando era pequeña solía rezar aquello de “Cuatro angelitos tiene mi cama…” y ahora leyendo este libro me sorprendo ante la idea de que Dios nos sigue cuidando a través del sueño, a través de señales que nos manda. Nos muestra qué es lo que nos sucede en realidad, qué pasos podrían conducirnos a la verdad y a la vida. Es importante ponerse en manos de Dios y desprenderse de las decepciones y la amargura del día, que todos los sentimientos negativos no tengan influencia en nuestro sueño.

En la Palabra de Dios encontramos muchos ejemplos de cómo Dios utilizaba los sueños como medio de comunicación con los personajes: con Abraham, con José, con Jacob (Gn 28, 10-22), el nacimiento de Jesús estuvo rodeado de mucha simbología en los sueños… Cómo Dios despertó a Samuel durante la noche tres veces y él contestó “Háblame Señor, que tu siervo escucha” (1 Sam 3, 1-18). También en la lectura de las vidas de muchos Santos encontramos ejemplos de cómo Dios iluminó sus caminos de vocación desde el sueño.

Nuestra vida espiritual será más rica si integramos el ámbito del sueño, si consideramos que Dios nos habla en la oración, en el silencio y en el sueño. El autor nos recomienda comentarlos con nuestro director espiritual, y que él nos guíe hacia el sentido que el sueño pueda tener. Más que hacer una interpretación se trata de reconocer la verdad de mi vida. Puedes escribir el relato del sueño recién despertado, para captar todos los detalles y su intensidad, y analizarlo bajo la mirada de Dios, no con nuestra propia interpretación puesto que será manipulada a nuestro capricho.

Te animo a leer este libro por la carga de espiritualidad que contiene, ya que es una invitación a recorrer un camino espiritual a través del sueño, enriquecernos con señales y simbología claves que Dios nos envía a través de los mismos. Ponernos en sus manos antes de iniciar la fase del sueño y reconocer su camino de verdad en la historia inconsciente que nos sugiera. Nos ayuda a ver nuestra vida sin que nosotros seamos los que controlemos cada paso y cada situación. Una idea más sobre cómo Dios está siempre con nosotros: no nos abandona. Dios nos puede orientar sobre qué pedimos soñar cada noche, y por qué me viene determinado sueño en un momento de mi vida concreto. Así como invocamos al Espíritu Santo en los momentos de oración, invocarLE  para conciliar el sueño…

Título: El espíritu de los sueños
Autor: Anselm Grün
Editorial Planeta, 2009. 180 págs.

–> Comprar el libro

* Laura Romo es profesora de Educación Infantil en Guadalajara.

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One response

22 06 2009
Maribel

Gracias Laura por invitarnos a soñar. Por animarnos a hacerlo despiertos y dormidos, como tú lo haces, que eres una soñadora nata en todos los sentidos. Y gracias por esa visión de los sueños en que incluyes a Dios influyendo en ellos. No se me había ocurrido nunca, pero es cierto, hasta en los sueños, Él está ahí.
Sigue soñando y enseñando a los que te tenemos cerca a hacerlo también.

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