«Tú eres y seguirás siendo mi hermano»

16 10 2009

RuandaEntre los muchos testimonios que se han podido escuchar en el Sínodo de obispos de África, destacamos hoy la intervención de la hermana Geneviève Uwamariya, de la comunidad de Santa María de Namur en Ruanda, que hizo estremecer el pasado día 9 a los presentes en el aula sinodal.

En medio de las intervenciones de dicha jornada de la asamblea, esta religiosa quiso compartir una experiencia personal ocurrida tres años después del genocidio en Ruanda que, según ella, cambió su vida y que, a su parecer, ejemplifica la manera como se debe vivir la reconciliación en medio de un continente herido por la violencia, las crudas violaciones a los derechos humanos y por los innumerables problemas sociales. Reproducimos textualmente su testimonio.

«Compartiré con vosotros mi experiencia de reconciliación con los presos, presuntos culpables de genocidio. Asimismo, os haré partícipes de los frutos de mi testimonio ante ellos y ante sus víctimas supervivientes.

Soy una superviviente del genocidio de los Tutsi de Ruanda en 1994. Gran parte de mi familia fue masacrada en nuestra iglesia parroquial. Sólo ver ese edificio me llenaba de horror y de rebelión, al igual que el encuentro con los presos, me llenaba de asco y de rabia.

Mientras vivía en este estado de ánimo, sucedió un acontecimiento que cambió mi vida y mis relaciones. El 27 de agosto de 1997, a la una, un grupo de la asociación católica las “Damas de la Misericordia Divina” me llevó a dos cárceles de la región de Kibuye, mi ciudad natal. Venían para preparar a los presos al Jubileo del año 2000. Decían: “Si has matado, si te comprometes a pedir perdón a la víctima superviviente, la ayudarás así a liberarse del peso de la venganza, del odio y del rencor. Si tú eres una víctima, te comprometes a perdonar a quien te ha hecho daño y así la ayudarás a liberarse del peso de su crimen y del mal que lleva dentro”.

Este mensaje tuvo un efecto inesperado para mí y en mí … Después de esto, uno de los presos se levantó con los ojos llenos de lágrimas y cayó de rodillas suplicando en voz alta: “misericordia”. Me quedé petrificada al reconocer a un amigo de la familia que había crecido con nosotros y con el cual habíamos compartido todo. Me confesó que él mismo había matado a mi padre y me contó los detalles de la muerte de mis parientes. Me invadió un sentimiento de piedad y de compasión: lo levanté, lo besé y le dije sollozando: “tú eres y seguirás siendo mi hermano”.

Entonces sentí que un gran peso desaparecía… Recuperé la paz interior y le dije gracias a la persona que estaba todavía entre mis brazos. Con gran sorpresa, le oí gritar: “¡la justicia puede hacer su trabajo y condenarme a muerte, pero ahora yo estoy liberado!”.

Yo también quería gritar a quien quisiera escucharme: “Ven a ver a quien me ha liberado, tú también puedes recuperar la paz interior”. A partir de este momento, mi misión fue recorrer kilómetros para llevar el correo de los presos que pedían perdón a los supervivientes. Distribuí 500 cartas y llevaba también el correo de respuesta de los supervivientes a los presos, que volvían a ser mis amigos y hermanos… Esto permitió encuentros entre verdugos y víctimas.

Han sido numerosos los gestos concretos para manifestar la reconciliación:
– Los presos construyeron un pueblo para las viudas y los huérfanos del genocidio;
– Construyeron asimismo el monumento conmemorativo delante de la iglesia de Kibuye;
– Nacieron asociaciones de ex-presos con los supervivientes en las distintas parroquias y funcionan muy bien.

De esta experiencia deduzco que la reconciliación no es tanto querer reunir a dos personas o dos grupos en conflicto. Se trata, más bien, de que en cada persona vuelva a vencer el amor y dejar que acontezca la curación interior que permite la liberación mutua.

Y aquí radica la importancia de la Iglesia en nuestros países, pues ella tiene como misión ofrecer la Palabra: una palabra que sana, libera y reconcilia».

(Fuentes: blog ‘En clave de África’ y Agencia Zénit)

Anuncios

Acciones

Information

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s




A %d blogueros les gusta esto: