Primeras ¿y últimas? comuniones…

8 05 2014

María Isabel Montiel*

comuniones-fanoSe acerca la tradicional época de las “primeras comuniones”, y los niños y sus familias ya están nerviosos con los preparativos (trajes, banquete, fotos, regalos…). Y yo me pregunto: ¿en esa inquietud entrará también el pensar lo que realmente significa recibir a Jesús?

Muchos padres se preocupan de que sus hijos crezcan en la fe y procuran que vivan un ambiente cristiano, dándoles su testimonio personal, orando juntos, y asistiendo con ellos a la Eucaristía. Por eso piden que reciban este sacramento. Hay otras familias que no tienen esa vivencia de fe y, aun así, quieren que sus hijos hagan la “primera comunión”. No sé si por tradición, por imperativo social, o porque realmente desean para sus hijos algo mejor y más profundo de lo que ellos mismos están viviendo ahora. Lee el resto de esta entrada »





Desfigurar o restaurar el rostro de Cristo

28 08 2012

Guzmán Pérez Montiel*

Ha sido en estos días objeto de burla y chanza, y trending topic en twitter. Ha dado de qué hablar a miles de personas, y ha traspasado los muros de un templo que hasta ahora muy pocos —además de sus feligreses— habían visitado. Se trata del rostro desfigurado del Ecce Homo de la iglesia de Borja (Zaragoza), que una anciana ha querido restaurar con buena intención y poco acierto, para escándalo de algunos y cachondeo de muchos, que rápidamente lo bautizaron como ecce mono en las redes sociales.

No quiero detenerme en valorar si el estropicio de la octogenaria Cecilia ha hecho mucho “daño artístico”, pues creo que el fresco tampoco tenía demasiado valor. Ni siquiera voy a pararme a criticar la desmesurada e irrespetuosa burla que se ha generado en internet hacia esta buena señora y hacia la imagen del Cristo, a raíz de la cual me imagino que más de uno habrá descubierto qué es un ecce homo (o tal vez no…). Personalmente este desgraciado y esperpéntico incidente me ha hecho pensar, sobre todo, en cómo desfiguramos el rostro de Cristo, con mucha frecuencia y sin darnos cuenta, o incluso a sabiendas… Podríamos tomar esta circunstancia como metáfora de nuestra —a veces mediocre— vida cristiana, y como llamada a restaurar la desfigurada imagen que damos de Cristo y su Evangelio. Lee el resto de esta entrada »





¿Seguir a Jesús? Mejor en twitter

5 02 2012

Guzmán Pérez*

Se está poniendo muy de moda en España el Twitter, ese “patio virtual” en el que la gente expresa lo que piensa, lo que hace, lo que cree —en resumen, lo que le da la gana— en pequeños mensajes de no más de 140 caracteres. Muchos adolescentes y jóvenes con los que estoy a diario usan esta red social, y he de reconocer que ciertamente tiene su interés. Yo mismo suelo twittear una vez al día, o dos como mucho, aunque otros informan 30 ó 40 veces al día de sus andanzas, agotando a cualquiera de sus seguidores.

Eso sí, lo cómodo de Twitter es que, si te cansas de seguir a uno de éstos que te cuenta hasta las veces que respira, no tienes más que pulsar el botón “dejar de seguir”, y se acabó. Hay quienes siguen a famosos, hay quienes comentan las noticias más recientes o escabrosas, y hay quienes contribuyen a que cualquier tema se convierta en TT (Trending Topic), es decir: que mucha gente hable de ello. Pero no voy a describir todo lo que pasa por esta red social. Hablo aquí del Twitter porque, si bien es una útil herramienta de comunicación, también es símbolo de algunas de nuestras actitudes en las relaciones humanas, y en especial de nuestra vivencia de la fe. Lee el resto de esta entrada »





Jóvenes que buscan algo más que doctrinas

3 12 2011

Juan Rubio*

Se sucederán en estos días, coincidiendo con la fiesta de la Inmaculada, las vigilias de jóvenes. Ya es algo tradicional en pequeñas parroquias y en grandes catedrales. ¡Una ocasión para estar con los jóvenes, para hablar de ellos y para hablar con ellos! No sé si vale de algo tanto llevar y traer a los jóvenes de excursión, pero bueno, no está mal que, al menos una vez al año, los chicos y chicas estén presentes más allá de nuestras oraciones y sin olvidar que hay muchos más que, como dice el Evangelio, “no son de este redil y a esos también hay que invitarlos y proponerles”.

Los jóvenes ocupan y preocupan a sus pastores. Jóvenes, o mejor dicho, adolescentes, la mayoría de los que acuden, porque mirándolo bien, cada vez estos eventos se llenan de adolescentes más que de jóvenes. Se les hablará mucho, aunque se les debiera escuchar más. Ya lo decía san Agustín: “Hay que hablarles menos de Dios y más a Dios sobre ellos”. Ofrecerles simplemente doctrinas, y algunas bien alejadas, conduce a poco. Lee el resto de esta entrada »





¿Por qué no hay vocaciones al sacerdocio en muchas Iglesias?

21 09 2011

José Ignacio Calleja*

Uno de los lugares comunes en el diálogo entre católicos tiene que ver con la falta de vocaciones al sacerdocio, dando por hecho que todas son pocas, y, sobre todo, que hay diferencias muy importantes entre unas iglesias locales y otras. El caso “vasco”, donde soy sacerdote, es definitivo. La pregunta inmediata es por qué. Pues bien, ésta es la cuestión que escuché hace unos días al final de cierta “conferencia” y que, otro día, viví de primera mano en una conversación “vocacional” a la salida de misa. Escuché una “confesión de intenciones todavía no cuajadas”, estábamos varios, y guardé silencio ante las motivaciones. No era el momento.

La anécdota me ha hecho volver esta tarde sobre aquella conferencia “menor” acerca del cristianismo que nos cabe esperar en un futuro no tan lejano, lo cual me llevó a considerar modelos comunitarios bastante diversos dentro de un pluralismo inclusivo y, desde luego, inconfortable para todos. En esa ocasión, ofrecí algunas referencias para precisar lo que podemos llamar “un pluralismo católico incluyente”, asegurando una convivencia primero y ante todo, sana, y por supuesto, es nuestra vocación, fraternal. Sin duda una parte destacada del problema es saber de los límites “legítimos” del “pluralismo de comunidades en la Iglesia”, para preservar “la comunión en la fe, la esperanza y la caridad”. No es éste el momento de tratar la cuestión de los límites legítimos del pluralismo eclesial y sus pautas. (Desde luego, el uniformismo es pura pereza y miedo a no tener razón, pero no es el momento). Lee el resto de esta entrada »





Las palabras no son inocentes

17 09 2011

Jairo del Agua*

Es una reflexión un poco larga pero necesaria para hablar claro. Especialmente dirigida a quienes no quieren perder su libertad e independencia frente a los interesados empujones del ambiente.

Se ha puesto de moda en algunos ambientes religiosos el empleo del masculino y femenino por separado. Expresiones tales como “orad hermanos y hermanas”, “fruto del trabajo de los hombres y de las mujeres”, “el Señor esté con vosotros y vosotras”, “alumnos y alumnas”, “colegiales y colegialas”, “profesores y profesoras”, etc. Se trata de la contaminante importación de usos partidistas, instaurados en algunos ámbitos profanos.

Muchos católicos -incluidas muchísimas mujeres- nos dolemos de esta contaminación, a la que algunos sacerdotes, religiosos y enseñantes abren tan fácilmente las puertas. En nuestra Iglesia siempre han sido esenciales la unidad y la universalidad. Los claustros religiosos siempre han sido promotores de cultura y perfección. Ahora tenemos la impresión de todo contrario, al menos en casos como éste. Lee el resto de esta entrada »





Ya es hora de despertar del sueño…

1 06 2011

Vicente Gutiérrez*

Con el ruido del monzón de fondo me asomo, con curiosidad, a la tierra que tanto posee de mí y que ahora trae ecos de “revolución”. La primera sorpresa que me llevo es que nada tiene que ver ni con el fútbol ni con la glorificada selección. Trato de enterarme, como puedo, leyendo noticias, artículos de opinión y viendo algún video en youtube. Pronto llegan emails, cruzando medio mundo, y trayendo más información que asimilar.

Mucho se ha dicho, la verdad; y es que en este mundo tan relativo cabe todo tipo de posturas al respecto. Yo no quiero entrar en ese juego, para no dar más vueltas a una perdiz que ya está bien mareada. Sólo quiero compartir un descubrimiento personal que me ha despertado una gran preocupación. Lee el resto de esta entrada »