¿Qué? Mucha pobreza, ¿no?

23 08 2011

Miriam Piqueras*

Ésta es, quizá, la pregunta que más he escuchado desde que regresé de Mozambique después de pasar allí 10 meses. Confieso que mi respuesta, hasta ahora, no era la misma para todos: dependía del grado de interés que mostraran mis interlocutores o, para ser más exacta, del grado de interés que, a mi parecer, tenían los oyentes. Sin embargo, me doy cuenta de que eso no es justo: debo ofrecer la misma respuesta a todos (mi experiencia, al fin y al cabo) y dejar que cada uno forme su opinión sobre el grado de pobreza de la gente con la que he convivido este año. Lee el resto de esta entrada »

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¡Mi hijo ya es sacerdote!

23 05 2011

María Isabel Montiel*

Hace varios domingos, concretamente en el segundo de Cuaresma, escuchábamos cómo Dios hablaba a Abrahán: “Sal de la tierra y de la casa de tu padre, hacia la tierra que te mostraré”.

Recuerdo lo que sentí hace unos años cuando oí esta misma lectura, poco después de que mi hijo pequeño (con 19 años), me dijera que quería irse al seminario. Parecía que estaba puesta para que yo entendiera que Dios le llamaba también a él.

La noticia no me cayó muy bien porque estábamos atravesando una difícil situación familiar, y su marcha suponía una tristeza más. Y no es que no me gustara su elección, pues siempre dije que no me importaría que uno de mis hijos fuera sacerdote, pero en ese momento no quería separarme de él, y me parecía que se iba demasiado pronto de casa. Aún así, le pedí que no se fijara en mis lágrimas e hiciera lo que creía debía hacer. La separación fue dura, pero di gracias a Dios por el regalo que nos hacía al llamarle al sacerdocio. Lee el resto de esta entrada »





Minaretes en Jerusalén

24 03 2011

Javier Martín Calderón*

Llegué a Jerusalén una lluviosa noche de noviembre. Había leído mucho sobre la ciudad: me había imaginado cientos de veces perdiéndome por sus callejuelas laberínticas, acariciando el Muro, observando esos atardeceres, que tantas veces vi en fotografías,  en los que el sol se ponía, enorme y rojizo, sobre el desierto de Judea. En mi cabeza bullían mil y una ideas románticas. Jerusalén…  Para mí era algo más que una ciudad. Era el lugar donde creía que encontraría respuestas a muchas preguntas que aún no había sabido responderme. Lee el resto de esta entrada »





El raid GOUM, una experiencia de peregrinación por el desierto

3 03 2011

Miguel Perles Alabau*

“…después de todos estos días de caminar,
tengo la sensación de estar llegando
a una intimidad con Dios…”

Seguramente será la primera vez que escuches esta palabra; “GOUM”, es normal que te llame la atención y te resulte un tanto extraña, pues tiene que ver con una propuesta bastante peculiar. El término “GOUM”, tiene raíces semíticas y significa “resurgir, el mismo Jesús lo empleó al decir “Talita Kum”, traducido como “levántate y anda”.

La historia del “GOUM” comenzó en 1969, en Francia, cuando el scouter Michel Menu reunió a media docena de jóvenes y se marchó una semana a caminar por las tierras desérticas de Causses, al sur de Francia. Al año siguiente eran casi el doble de jóvenes los que acudieron y así comenzó poco a poco a formarse esta aventura. Años más tarde se empezó a difundir la propuesta caminando también por Italia, por Marruecos, por Tierra Santa… y desde hace un par de años también por España. En estos 40 años de vida del GOUM, son más de 10.000 las personas que en todo el mundo han tenido la experiencia de vivir esta peregrinación. Lee el resto de esta entrada »





Yo te saludo, África

16 11 2010

Alex Segrelles Cuevas*

Cuando el viajero recorre por primera vez los caminos de Centroáfrica, no puede evitar quedar sorprendido por la intensidad que llegan a adquirir los intercambios de saludos con las gentes a las que encuentra. Si atraviesa el país en coche, bastará un sencillo movimiento de manos alzadas para que los lugareños, al borde del camino, reconozcan el gesto y lo devuelvan multiplicado, mediante un sonoro y risueño «Merciiiii!», mientras el vehículo continúa avanzando sin remedio sobre la tierra ocre y los ecos del agradecimiento se pierden en el aire. Si, por el contrario, transita a pie, contará con algunos segundos más para mirar a los ojos de la persona con la que se cruza y, aun sin conocerla, dirigirle en lengua sango un sencillo «Bara ala» (Yo le saludo), que seguramente desencadenará parecida reacción. Lee el resto de esta entrada »





Portador de esperanza en Pakistán

22 09 2010

Testimonio del misionero salesiano Miguel Ángel Ruiz

(revista Vida Nueva) Cuando Vida Nueva me pidió mi testimonio de fe, tan sólo hubo una cosa en la que no coincidía: eso de “un joven religioso”… Porque aunque tenga “sólo” 38 años, la verdad es que se sienten ya como 50, debido a la intensidad de una misión como Pakistán.

La mía es una historia que no llamará la atención, porque es la historia de un niño como muchos otros, que llegó un día a casa, a sus 11 añitos, y se enteró de que sus padres se separaban, justo cuando había hecho un cursillo vocacional y estaba decidido a irse al aspirantado de Arévalo… En fin, no fue siempre fácil, pero fueron años muy bonitos donde me sentí muy querido por todos los salesianos que nos cuidaban en la Formación. Fue entonces cuando el deseo de partir a otras tierras y estar siempre disponible para los jóvenes más necesitados arraigó con fuerza. Lee el resto de esta entrada »





Teresa de Calcuta: uso y abuso “espiritual” de una vida “samaritana”

5 09 2010

José Ignacio Calleja*

Cuando el jueves, 26 de Agosto, leí que se celebraba el centenario del nacimiento de la Madre Teresa de Calcuta, me entretuve pensativo en esta mujer y lo que representaba. Cualquier persona de buena voluntad se muestra admirada por alguien que vive y muere de este modo. Ella, y las mujeres religiosas que la han seguido, las Misioneras de la Caridad, se vacían “entre los pobres del mundo, entre los enfermos y abandonados en la miseria más extrema”. Me preguntaba por su vida y por la sencillez de las palabras que la acompañaron. Simplemente, el amor, puesto a disposición de quienes no tienen nada, ni siquiera un hogar en que refugiarse y ser queridos. Nada.

El amor más gratuito posible entregado a algunos. Porque ésta es la primera dificultad, sólo podemos llegar a algunos, y en la dificultad, la tentación: “Total, ¿para qué?”. Ésta es la primera grandeza de una mujer así, ¡y hay muchas! Nunca calculan primero lo que no pueden hacer, sino lo que sí está a su alcance dar. Sin engañarse sobre la realidad de la miseria, pero, ante todo, hacer ya lo que está en su mano para curar. Digo, ante todo, y no “sólo”. Lee el resto de esta entrada »