¿Dónde nace el perdón?

13 09 2012

Dedicado en especial a las Asociaciones de víctimas. Jairo del Agua*

La pregunta surgió ayer en un coloquio. Me pareció tan interesante que bien merece unas reflexiones.

Hay quienes no tienen dudas: “yo ni olvido ni perdono” -dicen- sin importarles que la televisión les esté delatando. Estas personas sufren un doble daño: el que les han causado y el que ellas mismas se causan cultivando un odio mordedor.

A quien, consciente o inconscientemente, se empecina e intenta liberarse por la venganza, poco se le puede decir. El propio odio le hunde y le encarcela. Porque conlleva la carcoma de la falta de paz, porque es contrario a la “vida positiva” que fluye en la hondonada humana. El odio es desear el mal del otro. El odio es muerte y genera muerte. Lee el resto de esta entrada »





Lo que te dirían tus muertos

2 11 2011

Conmemoración de los Fieles Difuntos. Jairo del Agua*

¿Podemos hacer algo por los difuntos? ¿Ellos pueden hacer algo por nosotros? He ahí otro tema de urgente profundización y purificación.

Deberíamos empezar por convencernos de que la muerte, para los cristianos, es una liberación, una meta, una pascua: el paso a la tierra prometida. NO un motivo de tristeza y, menos aún, de penitencia reparadora.

Puede que haya tristeza y llanto por la separación humana, por el dolor sensible, por la tragedia a veces. Pero todo eso debería estar arropado y consolado por la fe (segura confianza) en la felicidad eterna. Los que mueren, mueren para vivir. No sabemos el camino que aún tendrán que recorrer, pero estamos ciertos -al menos yo lo estoy- de que pasaron definitivamente a la orilla de la Vida. Lee el resto de esta entrada »





Las palabras no son inocentes

17 09 2011

Jairo del Agua*

Es una reflexión un poco larga pero necesaria para hablar claro. Especialmente dirigida a quienes no quieren perder su libertad e independencia frente a los interesados empujones del ambiente.

Se ha puesto de moda en algunos ambientes religiosos el empleo del masculino y femenino por separado. Expresiones tales como “orad hermanos y hermanas”, “fruto del trabajo de los hombres y de las mujeres”, “el Señor esté con vosotros y vosotras”, “alumnos y alumnas”, “colegiales y colegialas”, “profesores y profesoras”, etc. Se trata de la contaminante importación de usos partidistas, instaurados en algunos ámbitos profanos.

Muchos católicos -incluidas muchísimas mujeres- nos dolemos de esta contaminación, a la que algunos sacerdotes, religiosos y enseñantes abren tan fácilmente las puertas. En nuestra Iglesia siempre han sido esenciales la unidad y la universalidad. Los claustros religiosos siempre han sido promotores de cultura y perfección. Ahora tenemos la impresión de todo contrario, al menos en casos como éste. Lee el resto de esta entrada »





El sacramento de la alegría (II): el regocijo de sus brazos

18 06 2011

Jairo del Agua*

Dicen los letrados que este sacramento se instituyó con las palabras: “A quienes perdonéis los pecados les quedan perdonados; a quienes se los retengáis les quedan retenidos” (Jn 20,23). No lo puedo entender como la concesión de un poder y, mucho menos, de una potestad para retener pecados, contraria al Dios Misericordia revelado por Cristo. En ese pasaje oigo un envío urgente a ayudar. De hecho viene justo después: “Como el Padre me ha enviado, así os envío yo a vosotros” (Jn 20,21).

El poder de la Iglesia, como el del sol, no es otro que iluminar y calentar. Por más que interpretaciones literales e interesadas hayan querido defender la prepotencia de una institución emanada del Amor. Quizás una bien intencionada “misión de salvar” se confundió con el poder absoluto de las organizaciones políticas circundantes. ¿Podría entenderse un supuesto poder del sol para hundir en la oscuridad a determinados seres humanos? ¡Eso es una interpretación “contra natura”! Lee el resto de esta entrada »





El sacramento de la alegría (I): el gozo de volver a casa

28 03 2011

Jairo del Agua*

¿Por qué los católicos de hoy se confiesan poco o nada? Es incompleto responder que se ha perdido religiosidad y fervor. En mi opinión queda muchísima gente auténtica, que se siente Iglesia y que tiene verdadera “determinación de progresar”, pero a la que la rutina y las formas caducas le hacen daño. Se hace necesario profundizar y recuperar el origen, la autenticidad del Evangelio.

Los católicos sabemos que este sacramento es fuente de vida y fue instituido por Cristo. Pero sabemos igualmente que “las formas” han sido establecidas por la Jerarquía conforme a las luces y circunstancias de cada época. Tales formas, por tanto, pueden cambiarse. La práctica actual se centra en la “confesión de boca” y el “cumplimiento de la penitencia”. Las denominaciones empleadas lo confirman: confesión, confesarse, sacramento de la penitencia. Lee el resto de esta entrada »





Carta para deprimidos

23 02 2011

La sanadora suma de psicología y religión. Jairo del Agua*

Ha llegado el invierno con sus días grises y sus luces cortas. La naturaleza se repliega y parece que la vida se aleja de nosotros como el sol. Sé que tu llagada sensibilidad recoge todos los quejidos de la tierra y tu depresión aumenta en este tiempo. Si le añades la cuesta de enero, entonces todo en ti cruje.

Permíteme recordarte el principio de individualidad, que rige la vida, y el privilegio de la libertad, exclusivo del ser humano. Nadie puede vivir por ti. Eres tú quien tiene que vivir y gestionar tu libre individualidad. Si acaso, alguien podrá iluminarla, como intentan estas líneas. No puedes pretender que carguen contigo como si fueras un fósil. Tienes una responsabilidad intransferible que nace de tu libertad personal, ésa que en ocasiones con tanto ardor defiendes. Lee el resto de esta entrada »





Guía básica para matrimonios (IV)

3 11 2010

Jairo del Agua*

Continúo: ¿Cuáles son las DIFICULTADES del matrimonio? Las TENSIONES y los CONFLICTOS. Caigamos en la cuenta de que las dificultades pueden ser externas e internas, pueden venir de fuera o surgir dentro de la pareja. Pero sólo serán verdaderas dificultades las que se conviertan en internas y contaminen, distorsionen o rompan la vida de pareja. Por ejemplo: Si una pareja se moja bajo la lluvia (factor externo), eso no influirá en su relación hasta que empiecen a tensionarse y acusarse (olvidaste el paraguas, te dije que no saliéramos, etc.). Otro tanto pasa con la pobreza, la enfermedad, un accidente, los suspensos de los hijos y cualquier problema que la vida pueda traernos. Hay matrimonios que salen reforzados de un sufrimiento compartido. Lee el resto de esta entrada »