Conocer para amar

4 10 2012

María Isabel Montiel*

Pocos días antes de la muerte del Cardenal Martini, tuve la suerte de hacer unos ejercicios espirituales basados en distintos textos evangélicos, comentados e interpretados por él. Siguiendo la línea de los ejercicios ignacianos, fuimos rememorando algunos hechos significativos de la vida de Jesús que suponen un conocimiento muy íntimo suyo, y que invitan a su seguimiento. Como decía San Ignacio, “es necesario conocer a Jesús para más amarle y seguirle”. Doy gracias a Dios por esos días de silencio, que me han ayudado a profundizar en la persona de Jesús, y en lo que eso puede significar en mi vida de relación con Él y con los hermanos.

Me voy a fijar en tres momentos puntuales de su vida, que son los que más me han ayudado a conocerlo en profundidad, como hombre y como Dios. Yo creía saber bastante sobre Jesús, de todo lo que hizo en su vida pública, de cómo murió por salvarnos, de que su evangelio se basa en el amor… Pero ahora me doy cuenta de que no lo había interiorizado ni comprendido del todo. Lee el resto de esta entrada »





El sacramento de la alegría (II): el regocijo de sus brazos

18 06 2011

Jairo del Agua*

Dicen los letrados que este sacramento se instituyó con las palabras: “A quienes perdonéis los pecados les quedan perdonados; a quienes se los retengáis les quedan retenidos” (Jn 20,23). No lo puedo entender como la concesión de un poder y, mucho menos, de una potestad para retener pecados, contraria al Dios Misericordia revelado por Cristo. En ese pasaje oigo un envío urgente a ayudar. De hecho viene justo después: “Como el Padre me ha enviado, así os envío yo a vosotros” (Jn 20,21).

El poder de la Iglesia, como el del sol, no es otro que iluminar y calentar. Por más que interpretaciones literales e interesadas hayan querido defender la prepotencia de una institución emanada del Amor. Quizás una bien intencionada “misión de salvar” se confundió con el poder absoluto de las organizaciones políticas circundantes. ¿Podría entenderse un supuesto poder del sol para hundir en la oscuridad a determinados seres humanos? ¡Eso es una interpretación “contra natura”! Lee el resto de esta entrada »





El sacramento de la alegría (I): el gozo de volver a casa

28 03 2011

Jairo del Agua*

¿Por qué los católicos de hoy se confiesan poco o nada? Es incompleto responder que se ha perdido religiosidad y fervor. En mi opinión queda muchísima gente auténtica, que se siente Iglesia y que tiene verdadera “determinación de progresar”, pero a la que la rutina y las formas caducas le hacen daño. Se hace necesario profundizar y recuperar el origen, la autenticidad del Evangelio.

Los católicos sabemos que este sacramento es fuente de vida y fue instituido por Cristo. Pero sabemos igualmente que “las formas” han sido establecidas por la Jerarquía conforme a las luces y circunstancias de cada época. Tales formas, por tanto, pueden cambiarse. La práctica actual se centra en la “confesión de boca” y el “cumplimiento de la penitencia”. Las denominaciones empleadas lo confirman: confesión, confesarse, sacramento de la penitencia. Lee el resto de esta entrada »





El anhelo, el deseo y el rostro de Dios

27 02 2011

Ronald Rolheiser*

“Como anhela la cierva corrientes de agua,
así mi alma te anhela a ti, oh Dios”.
“Mi alma vela por ti durante la noche”.

Todos hemos oído estas frases, las hemos hecho oración, y en nuestros momentos de reflexión más profunda intentamos sentirlas de verdad; pero, generalmente, nuestros corazones han desmentido esas palabras. No hemos anhelado a Dios realmente, con auténtica intensidad; al menos no en nuestros pensamientos y sentimientos más conscientes; y por la noche, estando en cama, nuestras almas están generalmente velando por alguien diferente de Dios. Pero no tenemos que disculparnos por esto. Lee el resto de esta entrada »





Abrirnos al misterio de Dios

28 05 2010

Solemnidad de la Santísima Trinidad (Jn 16,12-15). José Antonio Pagola

A lo largo de los siglos, los teólogos han realizado un gran esfuerzo por acercarse al misterio de Dios formulando con diferentes construcciones conceptuales las relaciones que vinculan y diferencian a las personas divinas en el seno de la Trinidad. Esfuerzo, sin duda, legítimo, nacido del amor y el deseo de Dios. Jesús, sin embargo, no sigue ese camino. Desde su propia experiencia de Dios, invita a sus seguidores a relacionarse de manera confiada con Dios Padre, a seguir fielmente sus pasos de Hijo de Dios encarnado, y a dejarnos guiar y alentar por el Espíritu Santo. Nos enseña así a abrirnos al misterio santo de Dios. Lee el resto de esta entrada »





¡Es el Señor!

4 04 2010

Domingo de Resurrección. Dolores Aleixandre, rscj

En un cuento hasídico recogido por Martin Buber y que tiene como título «El juego del escon­dite», el nieto de Rabí Baruch, un anciano rabino, jugaba un día al escondite con otro niño. Estuvo escondido mucho tiempo pensando que su compañero le estaba buscando hasta que, cansado de esperar, salió de su escondite y corrió llo­rando a contarle a su abuelo, el anciano rabí, que su amigo ni siquiera se había puesto a buscarle. Los ojos de Rabí Baruch se llenaron también de lágrimas y dijo: «Eso es también lo que dice el Señor: “Me escondo y nadie me busca…”». Lee el resto de esta entrada »





Retirarse y contemplar la Pasión de Jesús

29 03 2010

Meditación-retiro de Semana Santa. Guzmán Pérez

La Semana Santa da mucho de sí. Puede incluir desde un crucero por el Mediterráneo, hasta decenas de procesiones por las calles de tu ciudad. En FAST no tenemos agencia de viajes, pero sí te sugerimos un “viaje” distinto: un “viaje” a Jerusalén para acercarte a contemplar la Pasión que vivió Jesús. Te proponemos que te regales un tiempo de oración, de meditación, para hacer de esta Semana Santa una experiencia más profunda y cristiana, que te anime a vivir más “apasionadamente”. Los materiales que tienes a continuación han sido preparados por el salesiano Guzmán Pérez —director de esta revista— para ser utilizados personalmente o en grupo, en una jornada de retiro o en tu propia casa. Esperamos que te sean útiles y provechosos. Abajo puedes dejar tus comentarios, los “ecos” de tu oración, etc. ¡Feliz y apasionado viaje! Lee el resto de esta entrada »