Peio Sánchez*
Decía Desmond Tutu en una entrevista sobre Mandela: “¿Sabes una cosa? Lo mejor de las cosas buenas es que pueden repetirse. Así de fácil”. Con estas palabras termina el libro El factor humano de John Carlin en que se basa la película. Este elogio a Mandela es un homenaje a los caminos del perdón y de la reconciliación como propuesta y referencia para los espectadores. Invictus, la nueva película dirigida por Clint Eastwood y protagonizada por Morgan Freeman y Matt Damon nos muestra al político inteligente que comprende la necesidad más profunda de su pueblo y desde su propia experiencia elabora un itinerario/terapia de rehabilitación que tomará al rugby como mediación. Despliega el film con precisión el proceso emotivo de un país que necesita encontrarse para seguir adelante, para ello nos adentra en la identificación con el protagonista que se presenta como un modelo de humanidad o como “una respuesta del cielo” que diría el mismo Arzobispo anglicano. Eastwood ni Freeman nos ofrecen en esta película sencilla pero inteligente una propuesta sobre las posibilidades personales y colectivas de la reconciliación en perspectiva trascendente. Algo que en este momento es de agradecer. Leer el resto de esta entrada »
Con esta frase me resumía, hace unos días, un responsable de la congregación de los Oblatos, su paso por distintos países de Asia. Este italiano, que había decidido tomarse un descanso para visitar a sus hermanos oblatos presentes en el continente asiático, había ejercido su ministerio, básicamente, en Roma. Durante los últimos cinco años había sido encargado de la formación dentro de la congregación. Esto me hacía suponer que era un hombre preparado, informado sobre las distintas realidades del mundo, con posibilidades de recibir noticias de los distintos lugares donde están presentes los oblatos. Pero todo esto era una mera suposición ya que, por la breve conversación que tuvimos, pude percibir que el fugaz paso por los cuatro o cinco países asiáticos donde los oblatos tienen presencia le había desbordado completamente y aún no era capaz de asimilar “lo distinto que es esto”, según sus propias palabras, en comparación con esa otra parte del mundo que, en tantas ocasiones, consideramos el ombligo y que no es más que otra pieza dentro del basto y plural puzzle mundial. 
Cuando hablamos de un santo, tendemos a pensar sólo en alguien que ha sido canonizado oficialmente por la Iglesia; pero yo tengo unos cuantos santos patronos que no han sido canonizados formalmente. Uno de éstos es una antigua maestra mía que murió hace cinco años. Se llamaba Shirley Christopher, monja ursulina. Me siento muy afortunado por haberla tenido como maestra y tutora durante tres años en Bachillerato. Enseñaba Historia, Inglés, Francés y Religión, y era una maestra extraordinaria, tanto en talento como en dedicación, y me influyó más profundamente que cualquier otro maestro que durante mis estudios he encontrado en las aulas.
Los documentos de la Iglesia hablan muy bellamente del sacerdocio de los bautizados, y es una lástima que la inmensa mayoría de ellos ni conozca ni viva este don y esta noble misión que le ha sido confiada por el Señor.
«Dios mío: no tienes que rendirnos cuentas por este absurdo sinsentido que estamos viviendo. Somos nosotros los que tenemos esta deuda de dar cuentas. Yo he muerto ya mil muertes en mis campos de concentración. Estoy bien informada y nuevas noticias no me inquietan. De una manera o de otra soy consciente de todo. Y sin embargo encuentro la vida bella y con sentido en cada uno de sus minutos. Y yo creo en Dios, aunque dentro de poco los piojos me devorarán en Polonia…
Hace meses se le achacó al Papa que, encerrado en su gabinete de intelectual, no controlaba la información. Ahora se ha apuntado felizmente a Internet: todo un salto cualitativo. Benedicto XVI en su mensaje con motivo de la 44ª Jornada Mundial de la Comunicación Social (que se celebrará el 16 de mayo) ha instado a los sacerdotes a utilizar a fondo Internet y las tecnologías de la “nueva ágora” digital en su misión pastoral y evangelizadora. Es verdad que en su visita a Israel dijo también que el acceso que ofrece Internet a innumerables fuentes de información se ha convertido en un instrumento de fragmentación de la cultura, debido a que la crítica y el discernimiento de las tradiciones académicas y éticas son a veces dejados de lado o descuidados.
Como cada año, desde la Organización de la
El pasado 12 de enero, el mundo entero comenzó a quedar conmocionado por el terrible y
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