Sólo de oídas, ya me cautiva
8 05 2008Por Darío Pérez*
Apenas le conozco, y ya le admiro. Le he visto una vez en mi vida, y ya tiene un huequito en ella. Sin haberle tratado casi, y ya es ejemplo.
Si me concedes tres minutos de tu precioso tiempo, te lo presento. Y si me regalas uno más, te explico por qué lo hago. ¿Me acompañas? Leer el resto de esta entrada »
Etiquetas:Darío Pérez
Categorías : Fe y Espiritualidad, Opinión, Palabra y Vida
Vivimos inmersos en una dinámica de consumo basada en desear algo, satisfacer ese deseo, y volver a tener otro deseo para repetir esta secuencia, no hasta la saciedad -que nunca llega- sino hasta el infinito. Si el placer se reduce al paso entre no tener algo y conseguirlo, al efímero instante entre dos deseos, ¿cuándo disfrutamos de lo que tenemos?
En el día de la Madre, nuestra propuesta no puede ser otra que arrancarle a esta fecha el envoltorio materialista que la cubre (casi la esconde) para hallar el verdadero regalo: las madres.
Te voy contando y luego le doy sentido ¿vale?
El recrudecimiento de la pobreza y la desigualdad, la falta de seguridad para formar una familia o las innumerables dificultades de los jóvenes a la hora de emanciparse. Éstos son algunos de los síntomas que, aunque a menudo asumidos como inevitables, alertan de un fallo en la concepción de la propia existencia. “La evolución del trabajo ha desembocado en una situación en la que, además de las características situaciones de injusticia, se ha generado un problema antropológico que dificulta el poder vivir: el poder ser humano“. Así lo expresa Alfonso Alcaide Maestre, militante de la HOAC de Sevilla y editor del libro El trabajo humano, principio de vida, fruto de las reflexiones del Departamento de Pastoral Obrera (Comisión de Apostolado Seglar de la Conferencia Episcopal) y publicado por EDICE.
Hay un bello pequeño poema escrito por un poeta americano, Lee-Yung Lee, sobre la relación entre un padre y un hijo. Yo lo leo algunas veces en la Iglesia en el Día del Padre. Se titula “Un Cuento“, y reza así:
¡Cómo nos lo pasamos…! Cuando no celebramos un cumpleaños, es un bautizo, cuando no, una primera comunión o una boda; y si no, una despedida de soltero, o que vamos a irnos de vacaciones; o la fiesta de la Primavera o de Halloween, o… La lista sería interminable y me dejaría algo por festejar.
Al cambiar el tiempo suele llevarse consigo ciertas cosas mientras deja otras nuevas. Hace muchos años Alguien habló desde una montaña sobre la felicidad quedando con el título de las Bienaventuranzas (Mt 5, 3-12 y Lc 6, 20-23). Desde entonces ha llovido mucho y hoy día existen otras bienaventuranzas, aunque tal vez no estén reflejadas por escrito en ningún sitio. Aquí he recogido algunas de ellas:
TVE ha estrenado “Plan América”, una serie sobre cooperantes. Las críticas no se han hecho esperar. La ‘Plataforma 2015 y más’ denuncia en este artículo estereotipos, la “idea redentora” de la cooperación y la “invisibilización del Sur”.
Dicen los cínicos y los sabios que se ocupan de estos temas que en este mundo nuestro el medio es el mensaje. No estoy de acuerdo. Tengo un amigo que tiene el don de la palabra. Le he visto muchas veces dirigirse a auditorios llenos, emocionarles, hacerles sentir, hacerles creer que son mejores personas y que sus vidas, que la Vida, es mejor de lo ellos creían. Al terminar las conferencias, la gente le espera y le felicita, y él recibe los elogios con ese aire tan suyo mezcla de agradecimiento, modestia y autoironía. 















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