«Maktub»: la realidad es positiva

19 12 2011

Juan Orellana

Paco Arango, creador de las series ¡Ala…Dina! y El inquilino, afronta su primer largo con una historia escrita por él. Manolo (Diego Peretti) es un argentino de mediana edad casado con Beatriz (Aitana Sánchez-Gijón). La relación se desmorona y sus hijos sufren las consecuencias. Un día Manolo conoce a Antonio (Andoni Hernández), un niño canario enfermo de cáncer y que vive con su madre soltera (Goya Toledo). Será el comienzo de un cambio decisivo en la vida de Manolo y de los suyos.

Maktub —que en árabe significa está escrito— es el nombre de un libro de Paulo Coelho, con artículos publicados en la Folha de Sao Paulo, en los noventa. Es un libro de experiencias y consejos espirituales, en su línea habitual new age. Es probable que este autor haya influido mucho en Paco Arango, no sólo por el título, sino también por la importancia que en el film tiene la novela de Coelho El alquimista. Aunque el título puede evocar cierto fatalismo determinista, de lo que realmente habla Maktub es de la providencia divina, de la intervención de Dios en la vida de las personas bajo la apariencia de casualidad. La cinta apuesta por un sentido finalista de la vida, por la existencia de un destino bueno para cada ser humano en medio de sus circunstancias, por dolorosas que sean. Éste es probablemente el tema central de la película, pero hay más ideas que se van enredando a lo largo de la trama. Leer el resto de esta entrada »





La Navidad y el «crimen organizado y legislado» del aborto

13 12 2011

Lilián Carapia*

El mundo viene padeciendo cosas muy tristes, y el crimen organizado es una de las causas. En este contexto viene ya la celebración anual de Navidad. Aunque no es el único problema que nos aqueja, sí nos ha tenido en movimiento, pues por aquí y por allá vemos cómo muchos se organizan y promueven marchas y otros actos en defensa de la paz. Pero lo peor es que hay aspectos del «crimen organizado» que también han sido legislados por las autoridades de muchos países… Leer el resto de esta entrada »





Oración: buscando profundidad

10 12 2011

Ronald Rolheiser*

En nuestros momentos de mayor reflexión sentimos la importancia de la oración; sin embargo, tenemos que luchar para orar. No nos resulta nada fácil una oración sostenida y profunda. ¿Por qué?

En primer lugar, luchamos por reservar un tiempo para la oración. La oración no lleva a cabo nada práctico para nosotros; es una pérdida de tiempo desde el punto de vista de tener que ocuparnos de las presiones y tareas de la vida diaria, y por eso titubeamos en el momento de ir allá, a la cita de la oración. Junto con esto, nos resulta difícil confiar en que la oración realmente obre y produzca algo real en nuestras vidas. Además, nos vemos luchando para concentrarnos cuando intentamos orar. Una vez nos hemos instalado o asentado para orar, enseguida nos sentimos agobiados por ensueños, conversaciones inacabadas, melodías medio olvidadas, sinsabores, agendas; y las tareas inminentes que nos esperan tan pronto como nos levantemos de nuestro lugar de oración. Finalmente, nos vemos luchando para orar porque realmente no sabemos cómo orar. Quizás estemos familiarizados con varias formas de oración, desde rezos devocionales hasta diferentes tipos de meditación, pero generalmente nos falta confianza para creer que nuestro propio modo particular de orar, aun con todas sus distracciones y pasos en falso, es oración en el sentido más profundo. Leer el resto de esta entrada »





¿“Echas una mano” a Dios, o piensas que Él tiene que solucionarlo todo?

6 12 2011

María Isabel Montiel*

En nuestra oración del Credo, afirmamos creer en Dios Padre todopoderoso, creador del cielo y de la tierra. Evidentemente, sentimos a Dios como un padre que nos ama incondicionalmente, aunque nosotros fuéramos indignos de ser amados. Y a la vez, esperamos que con su omnipotencia, elimine el mal y resuelva todos los problemas del mundo.

Pero cuando nos enfrentamos al sufrimiento, la injusticia, la muerte… nos preguntamos: ¿verdaderamente Dios interviene en la historia? Una duda razonable al vernos impotentes, y que no responde a los ruegos, o que no se manifiesta como esperamos. Leer el resto de esta entrada »





Jóvenes que buscan algo más que doctrinas

3 12 2011

Juan Rubio*

Se sucederán en estos días, coincidiendo con la fiesta de la Inmaculada, las vigilias de jóvenes. Ya es algo tradicional en pequeñas parroquias y en grandes catedrales. ¡Una ocasión para estar con los jóvenes, para hablar de ellos y para hablar con ellos! No sé si vale de algo tanto llevar y traer a los jóvenes de excursión, pero bueno, no está mal que, al menos una vez al año, los chicos y chicas estén presentes más allá de nuestras oraciones y sin olvidar que hay muchos más que, como dice el Evangelio, “no son de este redil y a esos también hay que invitarlos y proponerles”.

Los jóvenes ocupan y preocupan a sus pastores. Jóvenes, o mejor dicho, adolescentes, la mayoría de los que acuden, porque mirándolo bien, cada vez estos eventos se llenan de adolescentes más que de jóvenes. Se les hablará mucho, aunque se les debiera escuchar más. Ya lo decía san Agustín: “Hay que hablarles menos de Dios y más a Dios sobre ellos”. Ofrecerles simplemente doctrinas, y algunas bien alejadas, conduce a poco. Leer el resto de esta entrada »





Justicia, no caridad

14 11 2011

Chema Caballero

Dice Dambisa Moyo que “no ha habido nunca un país en el mundo que haya alcanzado un crecimiento constante y haya reducido la pobreza de manera significativa con las herramientas de la ayuda internacional externa. Simplemente, no ha ocurrido jamás. Por eso, seguimos impulsando una estrategia sin muestras evidentes de haber funcionado en alguna parte del mundo. Y lo que sí tenemos son años que prueban que la estrategia de ayuda no funciona” (ver fuente). En los últimos años, esta economista, nacida en Zambia y doctorada en Harvard, se ha hecho un nombre poniendo en entredicho la ayuda internacional que recibe África. Leer el resto de esta entrada »





Lo que te dirían tus muertos

2 11 2011

Conmemoración de los Fieles Difuntos. Jairo del Agua*

¿Podemos hacer algo por los difuntos? ¿Ellos pueden hacer algo por nosotros? He ahí otro tema de urgente profundización y purificación.

Deberíamos empezar por convencernos de que la muerte, para los cristianos, es una liberación, una meta, una pascua: el paso a la tierra prometida. NO un motivo de tristeza y, menos aún, de penitencia reparadora.

Puede que haya tristeza y llanto por la separación humana, por el dolor sensible, por la tragedia a veces. Pero todo eso debería estar arropado y consolado por la fe (segura confianza) en la felicidad eterna. Los que mueren, mueren para vivir. No sabemos el camino que aún tendrán que recorrer, pero estamos ciertos -al menos yo lo estoy- de que pasaron definitivamente a la orilla de la Vida. Leer el resto de esta entrada »





Que los niños cuiden la disciplina, y ella los cuidará…

25 09 2011

Lilián Carapia Cruz*

Un educador es una persona que acompaña a otra para enseñarle alguna ciencia, arte, deporte u oficio hasta que ésta última consigue aprenderlo. De ahí que los educadores más idóneos sean los propios padres, pues es de esperarse que ellos sean los compañeros más cercanos y bienintencionados que el niño puede tener. Como los padres quieren la felicidad para su hijo, ellos, como nadie, pueden y deben enseñar al hijo la compleja ciencia de la vida. El papel de educador lo ejercen de modo secundario los otros miembros de la familia, los profesores y la Iglesia, porque también mantendrán relaciones cercanas con el niño.

Pero quien se entrega con esmero a la educación de los niños y los adolescentes sabe que necesita ser «disciplinado» para ejercer bien este acompañamiento… ¿Y qué es ser «disciplinado»? Antes de responder, observemos que el buen educador debe dar ejemplo; debe lograr, además, que su pupilo se convierta en una persona autodisciplinada, es decir independiente: una persona que ya no necesita que el educador le diga lo que debe hacer, porque aprendió a hacerlo por sí solo, y aprendió muy bien. Leer el resto de esta entrada »





¿Por qué no hay vocaciones al sacerdocio en muchas Iglesias?

21 09 2011

José Ignacio Calleja*

Uno de los lugares comunes en el diálogo entre católicos tiene que ver con la falta de vocaciones al sacerdocio, dando por hecho que todas son pocas, y, sobre todo, que hay diferencias muy importantes entre unas iglesias locales y otras. El caso “vasco”, donde soy sacerdote, es definitivo. La pregunta inmediata es por qué. Pues bien, ésta es la cuestión que escuché hace unos días al final de cierta “conferencia” y que, otro día, viví de primera mano en una conversación “vocacional” a la salida de misa. Escuché una “confesión de intenciones todavía no cuajadas”, estábamos varios, y guardé silencio ante las motivaciones. No era el momento.

La anécdota me ha hecho volver esta tarde sobre aquella conferencia “menor” acerca del cristianismo que nos cabe esperar en un futuro no tan lejano, lo cual me llevó a considerar modelos comunitarios bastante diversos dentro de un pluralismo inclusivo y, desde luego, inconfortable para todos. En esa ocasión, ofrecí algunas referencias para precisar lo que podemos llamar “un pluralismo católico incluyente”, asegurando una convivencia primero y ante todo, sana, y por supuesto, es nuestra vocación, fraternal. Sin duda una parte destacada del problema es saber de los límites “legítimos” del “pluralismo de comunidades en la Iglesia”, para preservar “la comunión en la fe, la esperanza y la caridad”. No es éste el momento de tratar la cuestión de los límites legítimos del pluralismo eclesial y sus pautas. (Desde luego, el uniformismo es pura pereza y miedo a no tener razón, pero no es el momento). Leer el resto de esta entrada »





Las palabras no son inocentes

17 09 2011

Jairo del Agua*

Es una reflexión un poco larga pero necesaria para hablar claro. Especialmente dirigida a quienes no quieren perder su libertad e independencia frente a los interesados empujones del ambiente.

Se ha puesto de moda en algunos ambientes religiosos el empleo del masculino y femenino por separado. Expresiones tales como “orad hermanos y hermanas”, “fruto del trabajo de los hombres y de las mujeres”, “el Señor esté con vosotros y vosotras”, “alumnos y alumnas”, “colegiales y colegialas”, “profesores y profesoras”, etc. Se trata de la contaminante importación de usos partidistas, instaurados en algunos ámbitos profanos.

Muchos católicos -incluidas muchísimas mujeres- nos dolemos de esta contaminación, a la que algunos sacerdotes, religiosos y enseñantes abren tan fácilmente las puertas. En nuestra Iglesia siempre han sido esenciales la unidad y la universalidad. Los claustros religiosos siempre han sido promotores de cultura y perfección. Ahora tenemos la impresión de todo contrario, al menos en casos como éste. Leer el resto de esta entrada »





¿Qué? Mucha pobreza, ¿no?

23 08 2011

Miriam Piqueras*

Ésta es, quizá, la pregunta que más he escuchado desde que regresé de Mozambique después de pasar allí 10 meses. Confieso que mi respuesta, hasta ahora, no era la misma para todos: dependía del grado de interés que mostraran mis interlocutores o, para ser más exacta, del grado de interés que, a mi parecer, tenían los oyentes. Sin embargo, me doy cuenta de que eso no es justo: debo ofrecer la misma respuesta a todos (mi experiencia, al fin y al cabo) y dejar que cada uno forme su opinión sobre el grado de pobreza de la gente con la que he convivido este año. Leer el resto de esta entrada »





Romper barreras

22 06 2011

Javier Martín Calderón*

Una barrera es, según el diccionario, un obstáculo fijo o móvil que impide el paso por un lugar, una dificultad que impide el logro de un deseo. Los seres humanos inventamos las barreras. Cuando nacemos, nuestras pequeñas mentes no entienden qué es una barrera. Los niños están abiertos al mundo. No conocen el miedo más que en el reflejo de los ojos de los adultos. A medida que crecemos y nos transformamos en adultos, el miedo y la inseguridad se encargan de construir en nuestro interior los obstáculos que nos alejarán irremediablemente de nosotros mismos y de los demás. Leer el resto de esta entrada »





El sacramento de la alegría (II): el regocijo de sus brazos

18 06 2011

Jairo del Agua*

Dicen los letrados que este sacramento se instituyó con las palabras: “A quienes perdonéis los pecados les quedan perdonados; a quienes se los retengáis les quedan retenidos” (Jn 20,23). No lo puedo entender como la concesión de un poder y, mucho menos, de una potestad para retener pecados, contraria al Dios Misericordia revelado por Cristo. En ese pasaje oigo un envío urgente a ayudar. De hecho viene justo después: “Como el Padre me ha enviado, así os envío yo a vosotros” (Jn 20,21).

El poder de la Iglesia, como el del sol, no es otro que iluminar y calentar. Por más que interpretaciones literales e interesadas hayan querido defender la prepotencia de una institución emanada del Amor. Quizás una bien intencionada “misión de salvar” se confundió con el poder absoluto de las organizaciones políticas circundantes. ¿Podría entenderse un supuesto poder del sol para hundir en la oscuridad a determinados seres humanos? ¡Eso es una interpretación “contra natura”! Leer el resto de esta entrada »





¿Conoces al Espíritu Santo?

15 06 2011

María Isabel Montiel*

En la proximidad de la fiesta de Pentecostés me pregunto, como tantas veces, ¿por qué me cuesta entender la figura del Espíritu Santo? Al Dios Padre (o Madre), y sobre todo, al Dios Hijo, aunque sean algo misteriosos, puedo intuirlos, casi tocarlos con los sentidos, pero el Espíritu Santo es para mí un enigma.

Así como el Padre y el Hijo tienen rostro, al Espíritu nos lo presentan siempre con símbolos: viento, soplo, fuego, paloma, don… Es Alguien de quien se habla, no a quien uno se dirige, y con quién no podemos estar frente a frente.

Dicho esto, y en mi afán de conocer algo más sobre la Tercera Persona de la Santísima Trinidad, he leído y consultado algunos textos, que entre otras cosas me han hecho comprender que al Espíritu no lo vamos a encontrar frente a frente, sino dentro de nosotros.  Y que lo propio del Espíritu no es hablar por sí mismo, sino hacer hablar a los hombres según el pensamiento del Padre y el Hijo. Leer el resto de esta entrada »





Ya es hora de despertar del sueño…

1 06 2011

Vicente Gutiérrez*

Con el ruido del monzón de fondo me asomo, con curiosidad, a la tierra que tanto posee de mí y que ahora trae ecos de “revolución”. La primera sorpresa que me llevo es que nada tiene que ver ni con el fútbol ni con la glorificada selección. Trato de enterarme, como puedo, leyendo noticias, artículos de opinión y viendo algún video en youtube. Pronto llegan emails, cruzando medio mundo, y trayendo más información que asimilar.

Mucho se ha dicho, la verdad; y es que en este mundo tan relativo cabe todo tipo de posturas al respecto. Yo no quiero entrar en ese juego, para no dar más vueltas a una perdiz que ya está bien mareada. Sólo quiero compartir un descubrimiento personal que me ha despertado una gran preocupación. Leer el resto de esta entrada »








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